7 de enero de 2015 / 04:11 a.m.

Una sonrisa, un abrazo y hasta un beso es lo que pudieron llevarse los jugadores Enrique Palos y Egidio Arévalo al llevar juguetes y regalos a los niños de la Casa Hogar, Ministerios de Amor.

Los jugadores y el Club Tigres tomaron la iniciativa de buscar los juguetes para destinarlos a esos niños que tienen poco, y a la vez dan mucho en la vida. Ambos llegaron hasta las puertas de la Casa Hogar donde fueron recibidos entre aplausos y risas.

"Es muy poco lo que podemos darles, pero hoy queríamos que supieran que somos muchos los que queremos ayudarlos", les dijo Arévalo a los niños, que con ciertas miradas de incredulidad observaban a los jugadores.

"Los regalos no traen escudo, así que no importa si le van a Tigres o no, hoy queremos que sean más niños que nunca", añadió Palos, mientras una pequeña de la Casa Hogar lo tomaba de la mano.

Ministerios de Amor es una organización que apoya a niños de diferentes partes de Nuevo León y el norte del país a no sufrir de abandono, hambre o falta de educación.

Es por eso que tanto Palos como Egidio, junto al área de Responsabilidad Social del Club Tigres, que escogieron ese lugar para llevar la alegría que nunca debe de faltar en cada niño mexicano.

DIEGO ARMANDO MEDINA