AP
17 de junio de 2013 / 01:16 p.m.

La cultura de las motocicletas llegó al Vaticano, donde el papa Francisco bendijo cerca de 30 mil de motos Harley-Davidson y sus propietarios por la celebración del 110 aniversario del fabricante estadunidense, en un sonoro desfile repleto de prendas de piel.

El estruendo de los motores Harley casi ahogaba el rezo del Padre Nuestro, la oración en latín que acompañó a Francisco mientras saludaba a la multitud antes de inciar el tradicional Ángelus en la Plaza de San Pedro como cada domingo. En su jeep descapotado, Francisco recorrió el principal bulevar que lleva a la Plaza de San Pedro, bendiciendo a los miles de motociclistas que concentrados aguardaban al Papa.

Los motociclistas, vestidos con chalecos de cuero de marca Harley, se sentaron junto a monjas y miles de fieles católicos para participar en una manifestación no relacionada de dos días a favor de la vida.

Decenas de miles de propietarios de motos Harley de todo el mundo acudieron a Roma para festejar el aniversario del fabricante, donde los principales actos fueron un desfile celebrado el sábado que pasó junto al Coliseo y otros lugares de interés histórico y la bendición papal el domingo.

A principios de semana, Harley-Davidson, con sede en Milwaukee, Wisconsin, dio al Papa dos motocicletas clásicas blancas para que las usen las fuerzas policiales del Vaticano.Pareció algo incongruente que los aficionados a las motocicletas Harley —conocidos por su lema “Libertad”, su imagen fuera de la ley y su espíritu aventurero— hayan participado en una solemne misa papal para conmemorar una encíclica de 1995 relativa a la inviolabilidad de la vida humana.

Evangelium Vitae es una hoja de ruta de la enseñanza de la Iglesia contra el aborto, la eutanasia y el asesinato. La publicidad de Harley para su colección 2013 reza: “Vive la vida bajo tus propios términos. Más de 30 maneras de desafiar el statu quo”.

El portavoz del Vaticano, el padre Federico Lombardi, señaló que probablemente había varios motociclistas católicos en la multitud, y que de cualquier forma todos son bienvenidos a una misa papal.