AP
21 de diciembre de 2013 / 10:29 p.m.

Ciudad del Vaticano.- Niños internados en el principal hospital pediátrico de Roma entregaron al papa Francisco una canasta con mensajes en los que expresan sus deseos, que en la mayoría de los casos tienen que ver con sanar.

Francisco pasó tres horas del sábado visitando a los pacientes del hospital del niño Jesús y a sus familias. Fue saludado por una decena de niños, quienes le entregaron un ramo de rosas blancas y un gran corazón hecho de cartón.

Entre los deseos estaba el de un menor llamado Diego quien pidió que ya no hubiera "más agujas", mientras otro llamado Pietro pidió "que no hubiera enfermedades".

El papa agradeció a los niños por sus deseos y dijo que los pediría a Jesús junto con los niños, luego agregó: "Jesús tiene un lazo especial con ustedes, los niños".

Francisco es el quinto pontífice que visita el hospital, dirigido por la secretaría de Estado vaticana.

Por la mañana, Francisco advirtió a los administradores del Vaticano que su trabajo puede experimentar una espiral descendente hacia la mediocridad, los chismes y discusiones burocráticas si olvidan que lo suyo es una vocación profesional de servicio a la Iglesia.

El papa hizo el comentario el sábado en su mensaje navideño a la Curia Vaticana, la burocracia que conforma el gobierno central de la Iglesia Católica Romana. El discurso era muy esperado dado que Francisco fue electo en un mandato que pretende reformar la anticuada y muchas veces disfuncional administración.

Apenas la semana pasada, el papa Francisco reestructuró la poderosa congregación de obispos, retirando al archiconservador cardenal estadounidense Raymond Burke, al presidente de la conferencia de obispos de Italia y a otro italiano de línea dura, el cardenal Mauro Piacenza, que de antemano había quedado fuera de la Sagrada Congregación para el Clero.