28 de marzo de 2013 / 05:31 p.m.

 

El papa Francisco lavó los pies a doce jóvenes detenidos, entre ellos dos chicas, en la cárcel para menores de Roma de "Casal del Marmo", en una inédita ceremonia de Jueves Santo, indicó la emisora de la Santa Sede, Radio Vaticano.

Siguiendo una tradición que cumplía cuando era arzobispo de Buenos Aires, el Papa argentino conmemoró la última cena de Cristo y sus discípulos con el tradicional lavado de pies a personas humildes y en dificultad, una ceremonia que no fue transmitida en directo por televisión a pedido del mismo pontífice.

El papa Francisco solo fue captado minutos antes, a su llegada a la cárcel romana, donde centenares de personas esperaban al pontífice en el penal situado en el noroeste de la Ciudad Eterna, donde fue acogido con aplausos y vivas.

Esta es la primera vez que un papa oficia la misa del Jueves Santo en un reformatorio de menores y no en la basílica de san Juan de Letrán, la catedral de Roma, que le corresponde como obispo de la capital.

En el reformatorio, que ya visitó en 2008 Juan Pablo II y en 2007 Benedicto XVI, están detenidos 46 jóvenes, de ellos 35 varones y once mujeres.

El papa fue recibido por la ministra italiana de Justicia en funciones, Paola Severino; la Jefa del Departamento de Justicia de Menores, Caterina Chinnici; el comandante de la Policía Penitenciaria del reformatorio, Saulo Patrizi, y la directora del mismo, Liana Giambartolomei.

— AGENCIAS