27 de marzo de 2013 / 09:08 p.m.

Noventa artistas rusos, originarios de Moscú, San Petersburgo, Vladivostok o Ekaterimburgo, expondrán sus obras en la plataforma principal del "Art Paris Art Fair".

 

París • El encuentro Art Paris Art Fair quedó inaugurado hoy en el Grand Palais parisino con Rusia como país invitado, en una edición que vuelve sus ojos hacia la Europa Oriental para "explorar nuevos escenarios", según sus organizadores.

Un total de 90 artistas nacionales venidos de distintas partes de la vasta geografía rusa como Moscú, San Petersburgo, Vladivostok o Ekaterimburgo expondrán sus obras en la plataforma principal del encuentro, situada bajo la gran cúpula de vidrio de estilo "art nouveau" del Grand Palais parisino, hasta el próximo uno de abril.

La feria acoge a una decena de galerías de ese país pero también a una veintena de europeas que expondrán a sus artistas rusos.

Esta selección de obras abarca desde piezas de los años veinte hasta las grandes figuras rusas de la escena contemporánea y actual, pasando por los inconformistas de las décadas sesenta y ochenta.

A Rusia se les suman otros tres países nuevos esta edición: Emiratos Árabes, Bosnia-Herzegovina y Eslovenia, en un claro giro de París hacia la Europa Oriental, conformando un ambicioso mapa artístico que este año cuenta con la presencia de 20 países (cuatro más que la edición anterior).

Art Paris Art Fair es una importante cita entre galerías de arte, artistas y amantes del arte moderno y contemporáneo en general y promueve la escena artística europea con vocación internacional, si bien cuando nació en París hace una quincena de años sus galeristas eran básicamente nacionales.

Este año, la feria lanza además un nuevo apartado titulado "Promesas", dedicado a la promoción de galerías de menos de cinco años y nuevas en este encuentro y que contará en esta edición con la presencia de un total de doce.

Si el año pasado la única representante española de este evento fue la galería de arte catalana Mayoral, este año le toca el turno a la madrileña Arte Estampa, que comparte ese título con el galerista belga Michel Soskine, afincado en Madrid y que también pisa la feria por vez primera.

Mercedes Vallespín, responsable de Arte Estampa, explicó a Efe que con su presencia en París pretenden "dar a conocer a artistas muy buenos y maduros, que llevan mucho tiempo luchando, para ponerles a un nivel de difusión que permita su desarrollo como artistas".

Vallespín se felicitó además por la "actividad integral" que sigue la galería junto con sus artistas, que no son "pasivos, desconectados, solamente en el mundo de la creación y muy alejados de la comercialización, sino que se involucran en todo el proceso de la creación artística".

Entre los nombres de esos artistas "no comerciales" que buscan "el arte por el arte" y que en rasgos generales pintan "un canto a la vida", según Vallespín, cabe mencionar a Raquel de Prada, Miguel Villarino, Jesús Herrero o Candi Gabarino, entre otros, cuyas obras se exponen en su "stand".

"Estos eventos son económicamente muy difíciles de abordar", sobre todo para esta galería que no busca tanto "la venta como la generación de la obra de arte", pero muy necesarios para hacer contactos y dar a conocer a esos artistas en una dimensión más amplia, añadió.

Raquel de Prada, que presenta esculturas blandas compuestas de botellas pintadas con acuarela y cosidas en un intento por "salir de lo plano" y jugar con los volúmenes, añadió que "no hay nada que consiga matar el arte", pues mientras exista imaginación, "la vida sigue y el arte también".

"En los momentos de crisis, el arte se estimula", y para luchar contra esa coyuntura desfavorable la respuesta es "hacer desarrollar más el arte, no parar", resumió a su vez de Prada.

Por su parte, el artista Miguel Villarino, que presenta una serie de cuadros centrados "en el ser humano y el viaje iniciático de la vida" y en el que los laberintos son epicentro, se lamentó de la conducta de los políticos en el sector artístico.

Y puso como ejemplo la subida al 21 % del IVA a las obras de arte, en una operación que, según él, resta competitividad a los artistas españoles frente a los internacionales.

EFE