6 de marzo de 2014 / 01:42 a.m.

El capitán de los Rayados, José María Basanta, jugó como titular los 90 minutos en el partido que la selección de Argentina empató 0-0 este miércoles en la ciudad de Bucarest con Rumania, un equipo que no está calificado al Mundial.

Basanta recibió la confianza del cuerpo técnico para salir a jugar de inicio ante la baja de Ezequiel Garay, zaguero del Benfica, quien no pudo participar debido a un problema físico.

El defensa del Monterrey integró una línea de cuatro defensas junto a Pablo Zabaleta, del Manchester City; Federico Fernández  del Náoples, y Marcos Rojo, del Sporting Lisboa.

Se trató del primero de tres partidos de preparación antes de que el equipo dirigido por el técnico Alejandro Sabella llegue a la Copa del Mundo de Brasil.

Aunque había la duda de quién saldría como titular en la portería; Sergio Romero se mantuvo en el primer equipo a pesar de ser suplente en el Mónaco.

La albiceleste recibió críticas por el resultado, incluso hubo señalamientos de que Lionel Messi se contagió de la “flojera” del equipo, al que calificaron de lento en el ataque y titubeante en la defensa.

Al despuntar el partido, la "Pulga" estuvo unos segundos agachado, aparentemente vomitando, y luego se acercó al banco de suplentes para tomar agua. Sin embargo, no dio muestras visibles de verse afectado por ese episodio.

"Messi hizo un buen partido, con chispazos de jugadas importantes", opinó el técnico de Argentina, Alejandro Sabella, “pero el equipo rumano achicó bien los espacios y se agrupó atrás".Se espera que este equipo sea la base del cuadro que juegue el primer partido mundialista, contra Bosnia-Herzegovina el 15 de junio, en Río de Janeiro dentro del grupo que también reúne a Irán y Nigeria.Argentina se salvó de una derrota gracias a la actuación de su arquero Sergio Romero, que antes de este partido era el jugador más cuestionado por la prensa de su país.Conocidos en su país como "Los Cuatro Fantásticos", la sociedad entre Messi, Agüero, Gonzalo Higuaín y Angel Di María, un poco más retrasado, no funcionó, y la defensa fue una invitación a disfrutar del área sin pedir permiso, principalmente por el lado de Federico Fernández y Marcos Rojo.

TÓMAS VÍCTOR LÓPEZ