26 de febrero de 2013 / 11:06 p.m.

El Museo de Israel ha escogido la obra del artista español para llevar a cabo la segunda exposición de su serie "Focus exhibitions", tras otra dedicada a una pintura de Rubens.

 

Jerusalén.- La pasión por la danza flamenca de Joan Miró, que le llevó a realizar más de 30 dibujos y pinturas de bailaoras a lo largo de su vida, se exhibe desde hoy en el Museo de Israel de Jerusalén, en una sucinta pero importante exposición cuyo eje central es la obra "La Bailarina española", de 1927.

Esta pintura, pieza central en la colección permanente de la pinacoteca israelí, junto a un dibujo en torno al mismo motivo, marcó el punto de partida para traer, desde Nueva York, París, Bélgica, Suiza y España, otras obras y bocetos creados por el artista barcelonés en los años veinte y que ayudan a "amplificar" su significado.

El Museo de Israel ha conseguido reunir cuatro fotografías, cinco pinturas y seis dibujos y bocetos en papel, realizados por Miró entre 1921 y 1928, con el objetivo de ofrecer "una presentación muy destilada" del tema de la pieza central, en palabras del director de la pinacoteca, James S. Synder.

"La idea es hacer un poquito de historia del arte, usar una sola obra maestra única, acompañada de un selecto grupo de amigas, en el sentido de abrir un capítulo de un libro y ver lo que nos cuenta", dijo a Efe Sydner, que confiesa que "La Bailarina española" es su "favorita personal" entre las piezas de la colección de arte moderno temprano del museo.

Bajo el título "La Bailarina Española de Joan Miró. Variaciones sobre un tema", el museo ha escogido la obra del artista español para llevar a cabo la segunda exposición de su serie "Focus exhibitions", tras otra dedicada a una pintura de Rubens.

"Si tomas una sola obra y la tesis es la explotación de esa obra, entonces buscas sólo un selecto grupo de piezas para acompañarla, que amplifiquen su historia y su significado: es algo muy especial", explica Sydner, que se muestra "muy satisfecho" del resultado conseguido con la selección, instalada en un espacio al fondo de una de las salas del museo a la manera de "taller del artista".

"Miró es definitivamente bien conocido en Israel, porque trabaja con un clase de vocabulario visual, con una especie de vocabulario jeroglífico, y eso es fascinante en la región", destaca.

Junto a "La Bailarina", de 1927, se exhiben otras de 1924 o un "collage" de 1928 procedente del Reina Sofía de Madrid, donde la representación de la mujer que danza de Miró se torna todavía mucho más minimalista, reducida apenas a una pluma, un cono invertido y un zapato de tacón sobre un fondo ocre.

Pero también se muestran fotografías de bailaoras que apasionaban al artista como "La Chunga", "La Argentinita" o Carmen Amaya, además de pinturas como "El Cazador (Paisaje Catalán), llegada desde el Moma de Nueva York, que, junto a los motivos ligados a la sensualidad del flamenco, reúne muchos otros símbolos del universo imaginario del creador en esa época de juventud.

"Es una exposición exquisita de un número reducido de obras, pero importante por el significado que tiene. Se trata de la época más creativa, más original de Miró, cuando desarrolla un lenguaje a la vez personal y universal, lleno de signos, que se repetirá luego constantemente en su obra ", señaló a Efe el embajador de España en Israel, Fernando Carderera, durante la inauguración hoy de la muestra.

El embajador destacó la importancia para España de colaborar con el Museo de Israel, el más importante del país, que cuenta además con una importante representación de arte español en su colección permanente, incluidas varias obras de Picasso, Juan Gris o Ribera, además de otras dos obras del creador catalán.

La comisaria de la exposición, Adina Kamien, indicó a Efe que la colaboración de la Fundación Miró de Barcelona fue fundamental para la organización de la muestra, no sólo por la cesión de algunas obras, sino también por el apoyo prestado a la hora de investigar ese período e indagar sobre el tema de la bailarina flamenca a través de los escritos y la correspondencia del artista.

"Miró creó un lenguaje de símbolos en las bailarinas españolas: el zapato en punta, el vestido triangular, la mantilla de colores. Él amaba el ritmo asociado al baile y logra una sensación de sonido y movimiento dentro del lenguaje estético minimalista de sus signos", dijo Kamien, quien destacó la importancia de las obras del artista español en la colección permanente del museo.

EFE