18 de enero de 2014 / 05:00 p.m.

Cuando los Patriots (13-4) tienen el balón:

De los cuatro equipos que siguen con vida los Patriots son los que mejor juego terrestre tienen. Es cierto que Tom Brady es uno de los grandes quarterbacks de la historia y busca su cuarto anillo de campeón, pero también es uno de los más inteligentes y está perfectamente consciente del daño que causan LeGarrette Blount, Stevan Ridley y Shane Vereen acarreando el balón.

Blount está imparable. En los últimos tres partidos acumuló 431 yardas y anotó ocho touchdowns. Junto con sus dos compañeros se apoyan en una línea ofensiva que despejó todas las dudas que había sobre su nivel al comienzo de la temporada. Encabezada por Logan Mankins y Nate Solder, es la responsable de que Brady haya sido derribado sólo seis veces en los últimos cuatro partidos.

Denle tiempo a Brady y es garantía de que pierden el partido. Por ello, Denver tiene un dilema: ¿se preocupa por contener el juego aéreo de Brady o por frenar al juego por tierra?

La defensa de los Broncos es fuerte, pero tiene algunos puntos débiles. Terminó la temporada 19na y perdió a su mejor jugador, Von Miller, y a Chris Harris, ambos lesionados.

Brady se quedó a su vez sin varios de sus mejores receptores --Wes Welker (hoy con... Denver) y Brandon Lloyd cambiaron de aires, el tight end Rob Gronkowski se lesionó y Aaron Hernández está preso bajo sospecha de asesinato--, pero se las ingenió para salir adelante con jugadores de menor nivel. De hecho, ayudó a madurar a Julian Edelman, que hizo olvidar en parte a Welker.

Ausente "Gronk", los lineabakers de Denver Danny Trevathan y Wesley Woodyard podrán reforzar otras áreas. Si la línea frontal consigue contener un poco el juego terrestre, los Patriots tendrán que apelar al juego aéreo y serán más previsibles.

De todos modos, la perspectiva de tener a Brady tirando pases tampoco es demasiado halagüeña para Denver.

Cuando los Broncos (14-3) tienen el balón:

Las cosas son mucho más sencillas con Denver. Knowshon Moreno produjo 224 yardas en 37 acarreos en un partido que los Broncos perdieron en Foxborough en noviembre. Y el novato Montee Ball aporta lo suyo.

Pero en Denver todo gira en torno a lo que haga el quarterback Peyton Manning.

Manning superó dos récords de Brady al hacer 55 pases de touchdown y generar 5.447 yardas por aire. Bajo su conducción los Broncos fijaron un nuevo récord para la NFL con 606 puntos. La conquista de un nuevo campeonato sería el broche de oro para una carrera espectacular y Manning tiene gente como para conseguirlo.

El inconveniente es que los Patriots parecen tenerle tomada la mano. Manning ganó apenas cuatro de los 14 partidos en que enfrentó a Brady y los planteos defensivos del técnico de los Patriots Bill Belichick siempre parecen confundirlo.

Con aportes decisivos de Rob Ninkovich, Chandler Jones y Jamie Collins la defensa de los Patriots ha logrado sobreponerse a las lesiones de jugadores como Vince Wilfork y Jerod Mayo, y luce muy sólida.

Es previsible que, fiel a su costumbre, Belichick pida a sus jugadores que impongan su fuerza de entrada. Habrá que ver cómo responden los receptores de Denver a los ímpetus de su rival, incluido Welker, con su físico pequeño. Y cómo se manejan los umpires, si dan libertades o se muestran severos.

Formaciones especiales

Matt Prater (Denver) impuso una nueva marca en la NFL al convertir un gol de campo de 64 yardas y tal vez tenga la pegada más potente de la liga. Pero Stephen Gostkowski (Nueva Inglaterra) no se queda muy atrás. Los dos son confiables en situaciones difíciles y pueden anotar desde lejos, algo clave en una ciudad alta como Denver.

Ryan Allen se lesionó contra Indianápolis, lo que complica a los Patriots si tienen que hacer un punt en una situación comprometida.

El punter de Denver Britton Colquitt, por su lado, es uno de los mejores de la NFL.

El único que puede causar estragos devolviendo un puntapié es Trindon Holliday, de Denver, aunque Blount también tiene algunas devoluciones buenas, incluida una de 83 yardas.

La formación de los Patriots es tal vez un poco mejor que la de Denver en la contención de esas devoluciones.

Técnicos

Belichick le ganó a John Fox cuando Fox dirigía a Carolina en el Super Bowl del 2004. Belichick busca su cuarto Super Bowl, algo que muy poca gente ha conseguido, pero el primero desde el 2005. Seguramente se inventará cosas tanto en ataque como en defensa que confundirán al rival.

Fox sabe motivar a su tropa y es lo suficientemente inteligente como para dejar que Manning se maneje por cuenta propia. Deberá buscar la forma de sacarle su mejor producción a una defensa que no ha sido de las más firmes.

Intangibles

Brady perdió los dos últimos Super Bowls que jugó y su desempeño no fue particularmente bueno en ninguno de ellos.

Manning puede tener una motivación extra: llegar a su tercer Super Bowl, lo que afianzaría su condición de grande del deporte.

Los Broncos querrán borrar el mal sabor dejado por la debacle sufrida en los playoffs del año pasado ante Baltimore. Nueva Inglaterra busca su primer campeonato en casi una década.

Denver buscará repetir la primera mitad de su choque con Nueva Inglaterra esta temporada, en la que forzaron varios turnovers y tomaron ventaja de 24-0. Los Patriots querrán un desempeño como el del segundo tiempo, en el que dieron vuelta el partido.

AP