GUSTAVO MENDOZA LEMUS
29 de junio de 2013 / 03:11 p.m.

Monterrey • La leyenda "la pared es de quien la trabaja" parece estar sobrepasada en Monterrey y su área metropolitana.

En el último año, paredes y bardas del centro de la ciudad han sido objeto de debate entre los graffiteros, artistas urbanos y los promotores del proyecto Acción Humanista.

La dinámica de tapar los mensajes de uno u otro ha llegado a las redes sociales, donde cada quien defiende su pinta ante las críticas de cibernautas.

Quienes se han ganado las principales críticas son los muros de Acción Humanista, una actividad que la Universidad Humanista de las Américas ha emprendido con fuerza desde comienzo del año para dar difusión a sus proyectos sociales.

En redes de internet se les acusa de tapar los murales que hacen artistas urbanos, así como de ser una "mala copia" del proyecto Acción Poética.

Sobre quienes tapan los murales que hacen artistas urbanos, el pintor Blast indica que existe un código entre los graffiteros de "respetar" una pared que ya está pintada.

"Es gente que no respeta o no sabe de ciertos códigos que tenemos en la calle. Nos han tapado murales que están un poco más elaborados", refiere el artista urbano.

 

Tapar el mural

Tapar el mural es una actividad que se ha propagado en el centro. Los mensajes de Acción Poética lo han sufrido, así como los grafiteros y la gente misma de Acción Humanista.

Éstos últimos, que se identifican por las grandes pintas en color púrpura y frases ligeras, se defienden de las críticas.

"Nos han criticado por frases como ‘Haz tu tarea’ pero nosotros buscamos que los niños también las vean. Para un adulto puede resultar infantil, pero para los niños es un mensaje”, explica Luis Salazar, coordinador del proyecto.

Las críticas a este proyecto han traspasado las redes sociales, pues en diversos muros de la avenida Carranza, Pino Suárez o en la Independencia han sido borrados los mensajes.

A decir de Salazar, el proyecto de Acción Humanista busca espiritualizar a la ciudad con los mensajes que ellos proponen. Asegura, además, que ellos nunca han tapado un mural o firma salvo en ocasiones cuando el dueño del muro lo pide por voluntad propia.

"Nosotros buscamos a través de los espacios donde nos dan autorización difundir los valores, con un énfasis a los niños y a las mujeres. Nosotros la llamamos 'espiritualizar a la ciudad' con los valores", explica.

"Espacios sobran"

Entre las firmas o tags y murales que se pueden ver en distintas partes del área metropolitana, los artistas urbanos saben de lo efímero que puede llegar a ser su trabajo.

Sin embargo cada vez es más frecuente que sus murales sean tapados por los mensajes poéticos o humanistas, aunque muchas de las veces a causa de la publicidad que inunda las calles y avenidas.

"Sabemos que las calles son libres y no hay problema que la gente haga cosas en la calle, eso es bueno, pero la cuestión es que si ya hay un trabajo previo, que se llevó cierto tiempo y llegan para taparlo con una frase que es una copia pues ahí sí se le considera una falta de criterio", apunta Blast.

El fenómeno destaca aún y que en el centro de la ciudad lo que abundan son las paredes grises, en especial de edificios o casas abandonadas.

En las últimas semanas en la ciudad se hicieron seis grandes murales, con el trabajo de artistas locales, nacionales e internacionales, convocados por el proyecto Callegenera.

El poeta Armando Alanís, creador del proyecto Acción Poética declinó hablar sobre la polémica.

Su proyecto iniciado en Monterrey hace más de 20 años ha sido llevado a distintas ciudades del país, entre ellas el año pasado a Tijuana durante el festival Entijuanarte, además de que ha sido imitado en Chile, Colombia, Argentina, entre otras naciones.