18 de octubre de 2014 / 03:41 a.m.

El manager de los Reales Ned Yost ha sido criticado toda la temporada por sus decisiones. ¿Quién creen que está a punto de disputar la Serie Mundial? Y nada menos que animado por su amigo y vecino Jeff Foxworthy.

Resulta que Yost y Foxworthy tienen como pasatiempo la cacería, cuya temporada en el estado de Georgia comenzó hace cuatro semanas. El equipo de ambos está perdiendo ante otro grupo de amigos.

"La cosa no pinta bien ahora", contó Foxworthy, un famoso comediante. "Si fuera un juego de béisbol, estaríamos abajo 8-0 en el tercero. Pero no nos rendimos", añadió a The Associated Press.

El problema es que el comediante no sabe cuándo Yost se sumará el equipo, y cuál será su humor cuando llegue el momento. Todo dependerá del desenlace de los Reales de Kansas City, el equipo dirigido por Yost, que enfrentará a los Gigantes de San Francisco en su primera Serie Mundial en 29 años.

Para muchos fanáticos, Yost es el poco ortodoxo piloto de los campeones de la Liga Americana. Se le tacha que a veces es arisco, que peca de terco. Es el individuo cuyas cuestionadas dotes para tomar decisiones hasta ahora han sido impecables en la perfecta marcha de postemporada de los Reales.

Para Foxworthy, la experiencia de Yost como cazador en los suburbios de Atlanta le ha ayudado en los playoffs en lugar de "30 años en el béisbol".

Foxworthy conoció a Yost hace varias décadas. Yost acaba de completar una carrera marginal en las mayores, principalmente como receptor suplente, y daba sus primeros pasos como coach con los Bravos. Amantes de la naturaleza, ambos compraron propiedades cerca de ambos. Y cuando uno de sus mejores amigos, el piloto de NASCAR Dale Earnhardt, murió en un choque en Daytona, la amistad se hizo más sólida.

Al escuchar hablar a Foxworthy, se hace evidente que Yost es tal vez uno de los individuos menos comprendidos del béisbol de Grandes Ligas. Rara vez se le ve sonreír. Pero sus amigos insisten que no hay nadie más solidario.

Hay situaciones en las que revela su lado blando, como cuando se arrodilla al conversar con niños y su participación en actividades para recaudar dinero para obras de caridad. Cuando sus jugadores atraviesan por malos momentos en el terreno o fuera del mismo, Yost no falta para alentarles.

"Hemos tenido altibajos durante la temporada", dijo el guardabosque de los Reales Lorenzo Cain. "Pero siempre nos tuvo fe y esta es la recompensa".

Yost fue tildado como "El Burro" en un artículo del diario The Wall Street Journal previo a la serie de campeonato. Los fanáticos suele decirle cosas peores.

En los últimos años, cuando los malos resultados en Kansas City eran cosa habitual, el uso de su apellido como verbo se hizo popular. Ejemplo: "¿Los Reales llamaron del bullpen a un relevista novato por el as James Shields y fue bombardeado? ¡Yosted!"

Lo que acabó ocurriendo que todo el mundo enfocó las críticas en Yost, en vez del equipo. Y Kansas City acabó clasificándose a los playoffs por primera vez desde 1985, ganaron dramáticamente el juego de comodines ante los Atléticos de Oakland y luego barrieron a los Angelinos y Orioles.

De repente, Yost se convirtió en el primer manager que suma victorias en sus primeros ocho juegos de postemporada. Y el decir "yosted" ahora tienen una connotación positiva".

"No tengo complejos", señaló Yost. "No necesito justificarme. No lo busco, ni me importa. Mi objetivo ha sido ganar un campeonato, para esta ciudad, para nuestros fanáticos y para estos jugadores. He tenido esa experiencia. Yo sé lo especial que es. Quiero que mis jugadores tengan esa experiencia, y la ciudad".

Y aquí tendrán esa oportunidad, a partir del martes en el estadio Kauffman de Kansas City, con todos pendientes a Yost.

AP