10 de marzo de 2015 / 03:29 p.m.

Monterrey.- Una madre de familia de la colonia Buenos Aires en Monterrey, se encuentra desesperada, pues su esposo necesita de una operación de la vista y donadores de sangre, ya que está hospitalizado.

María Isabel Torres, platicó que desde hace más de un año, la salud de Pedro Reyes Leija se fue deteriorando a causa de problemas en el riñón.

Su esposo, quien tiene 48 años, y quien por años laboró como guardia de seguridad, perdió la vista hace meses y dice que su último deseo es poder ver a sus tres hijos.

La operación de la vista tiene un costo cercano a los 21 mil pesos.

"La ayuda que espero tener es darle la vista que es lo que él más desea. Ahorita él está en la Clínica 2 y lo que más desea es ver, y les pido que por favor me apoyen a cumplir la ilusión de él que es lo que más desea.

"20 mil 890 pesos es lo que me cobran y deseo que me ayuden. Ya tiene un año con el problema, le hacen la hemodiálisis y se ha complicado, ahorita está en el hospital y tiene agua en los pulmones con derrame", contó.

La mujer de 45 años mencionó que debido a los gastos, se ha retrasado con los pagos de la vivienda que habitan en la calle Progreso número 1112.

"De la casa la renta y las dietas que él debe de llevar, necesito pañales, toallitas, rollo sanitario, pasta dental, sangre, necesito cuatro donadores para la sangre de él". 

La vida de la familia ha cambiado mucho, ya que además  uno de sus hijos tiene un padecimiento a través del cual se paraliza la mitad del cuerpo.

"Se me han ido incrementando los gastos, he estado en casa de renta y nos vamos a otra y ya no puedo, yo trabajo haciendo el aseo en una prepa, pero no completo, estoy muy desesperada, que por favor me ayuden lo que puedan aunque sea poquito, pero que me ayuden", mencionó.

"Él lo último que él desea y me lo suplica es ver por última vez a sus hijos y despedirse de ellos, ver, es lo único que él desea", dijo entre llanto.

A María Isabel le quedan libres alrededor de cuatro mil pesos al menos, sin embargo en los medicamentos, taxis, alimento y renta se va el dinero, por lo que no le queda para la operación que tanto anhela su esposo.

El hombre está internado en la clínica dos del Seguro Social, en el tercer piso cama 317, por si usted desea apoyar.

FOTO Y TEXTO: MARILÚ OVIEDO