22 de mayo de 2013 / 02:41 p.m.

 El papa Francisco recordó hoy a las víctimas del tornado que el lunes golpeó la ciudad de Oklahoma, en Estados Unidos, y pidió que Dios consuele a los padres que perdieron a sus hijos por el fenómeno meteorológico.

Durante los saludos en inglés, al finalizar la audiencia general de los miércoles que presidió ante más de 50 mil personas en la Plaza de San Pedro, el líder católico se mostró cercano con los familiares de las 24 víctimas confirmadas, especialmente los niños.

Apenas la víspera, Jorge Mario Bergoglio había transmitido sus condolencias al arzobispo de Oklahoma, Paul Coakley, en un telegrama firmado en su nombre por el "número dos" del Vaticano, el cardenal secretario de Estado Tarcisio Bertone.

""El santo padre siguió con profunda consternación las secuelas del devastador tornado que abatió Oklahoma y pide a usted que envíe a la entera comunidad la garantía de su solidaridad y cercanía en la oración"", indicó el mensaje.

""Consciente de la trágica pérdida de vidas y de la inmensidad del trabajo de reconstrucción por delante, pide a Dios todopoderoso que conceda el eterno descanso a los fallecidos, consuelo a los afligidos, fortaleza y esperanza a los damnificados"", agregó.

En el telegrama, el pontífice encomendó "al padre de la misericordia" a todos los niños contados entre las víctimas y a sus familias.

Además invocó la perseverancia para las autoridades, civiles y religiosas, involucradas en las labores de socorro.

El tornado, cuyos vientos alcanzaron hasta 320 kilómetros por hora, devastó dos extensos barrios del sur de la ciudad de Oklahoma y la comunidad de Moore, en el sur de esa entidad, al alcanzar la escala EF-5, la mayor intensidad para este tipo de fenómeno.

También durante la audiencia general, el Papa pidió que los católicos de China puedan vivir de manera normal su fe, al recordar que el 24 de mayo se celebra la fiesta de la Virgen María, ayuda de los cristianos, que se venera en el santuario de Sheshan (Shangai).

Llamó a todos a rezar para que los católicos chinos puedan "ser fieles a su Iglesia y al sucesor de Pedro", ""vivir la cotidianidad en el servicio a su país y a sus conciudadanos"", eso ""en modo coherente con la fe que profesan"".

""Nuestra Señora de Sheshan, sostén el empeño de cuantos en China, entre las fatigas cotidianas, continúan a creer, a esperar, a amar, para que nunca teman hablar de Jesús al mundo y al mundo de Jesús"", imploró.

""María, Virgen fiel, sostenga a los católicos chinos, haga sus no fáciles empeños cada vez más preciosos a los ojos del señor, y haga crecer el afecto y la participación de la Iglesia que está en China en el camino de la Iglesia universal"", agregó.

China y El Vaticano carecen actualmente de relaciones diplomáticas, tras décadas de régimen comunista en el país asiático que ha provocado una división en la Iglesia católica: una parte sigue los dictados del sistema, mientras otra mantiene fidelidad al Papa de Roma.

— NOTIMEX