REDACCIÓN
23 de septiembre de 2014 / 04:29 p.m.

 

George Poteet, un piloto de 66 años, salió ileso, sin ningún rasguño, después de volcar su auto a 600 kilómetros por hora, en un intento por romper el récord de velocidad para autos con motor convencional.

Poteet actualmente es el poseedor de la marca con 707 km/h, y estaba intentando llegar a los 800 cuando su auto volcó, dando varias vueltas de campana a 595 km/h.George es un miembro destacado del club de Boneville en los Estados Unidos, donde el límite máximo de velocidad de 563 km/h, es decir 350 millas.

Una ligera pérdida de dirección a 595 km/h, un intento de corrección del volante que no funcionó, y el Speed Demon, su 'streamline' -bólido caza récords-, inició una espectacular serie de vueltas de campana. Afortunadamente la célula de seguridad del habitáculo resistió y como no había ningún obstáculo en centenares de metros no hubo impacto.

El accidente ocurrió durante el 'Mike Cook's Land Sped Shotot', un evento organizado en el Lago Salado de Bonneville al que únicamente son admitidos los aspirantes a mejorar los récord de velocidad de sus respectivas categorías y hacerlos homologar por las respectivas federaciones, FIA y FIM.