Eugenia Jiménez 
25 de julio de 2013 / 01:03 a.m.

 

Ciudad de México • Preocupa a los obispos de Oaxaca y Chiapas que las condiciones de pobreza y la falta de oportunidades para los jóvenes, los orillen a formar parte de grupos del crimen organizado.

En la Basílica de Guadalupe, durante la peregrinación de su diócesis, el obispo Óscar Armando Campos Contreras, de Tehuantepec, afirmó que “la injusticia, reflejada en la impunidad ante el delito; la pobreza económica que, convertida en miseria, no da esperanzas de desarrollo a los jóvenes, los convierte en presas fáciles para la delincuencia organizada”, en esa región.

A su vez, el obispo Felipe Arizmendi, de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, señaló que los jóvenes de una parroquia expresaron parte de su realidad: “Nosotros los jóvenes hemos cambiado mucho nuestras costumbres y usamos mucho la droga; unos usan aretes y tatuajes.

“Muchos nos emborrachamos y hay muchachas que entran a trabajar a las cantinas y se dejan engañar: se venden por dinero y aprender a tomar. Queremos que no haya violencia, asaltos, secuestros, muertes y discriminación en nuestro pueblo”.

Además, que “no haya maltrato en la familia; queremos ser alguien en la vida y tener una vida segura; queremos vivir en hermandad y que cambiemos este presente”.