2 de septiembre de 2013 / 12:49 p.m.

Entre la violencia desatada en Ciudad Juárez, Chihuahua, el policía Pablo Faraón, también conocido como el Comandante Amarillo, se enamora perdidamente de su bella y joven colega, Ruth.

Y mientras lucha por hacer su trabajo, Faraón deberá averiguar quién es el asesino que deja un extraño mensaje junto a sus víctimas, y de ahí parte para que esta trama policiaca siga su ritmo trepidante y poder moverse en esos territorios.

¿De dónde nació tu novela Policía de Ciudad Juárez?

De la observación. Entonces yo visualice una gran parte de la trama, una mañana que iba de mi casa al centro y tuve que desviarme, en tres ocasiones, por culpa de los listones amarillos (cinta de balizar) que enmarcaban las escenas del crimen (Precaución. No Pase. Policía), es decir que me topé con tres ejecuciones. Y me dije: Aquí tengo una historia para un cuento o una novela. Y la cinta amarilla de la Policía fue el detonante para imaginarme los principales personajes. Al regresar a la casa, bajé decidido a escribir una novela policiaca. Todo estaba en el aire, y lo tomé.

Se te reconoce además por tu trayectoria como poeta y periodista, ¿te fue difícil saltar de un género a otro?

Ya desde 2005 me había abandonado la poesía. Los versos que escribía eran demasiado cursis, románticos… y me dio miedo. Así que nos dejamos. Y me fui para el lado oscuro: la narrativa. Aproveché mi oficio de periodista, ya sabía redactar con mis crónicas, reportajes y artículos. Pero nunca había intentado la ficción. La manía de escribir siempre me orilló a la narrativa y la ficción. Y la novela la empecé armar basándome en las notas rojas y policiacas de los periódicos y vespertinos locales.

¿Cómo trabajaste a este personaje, el comandante Faraón con sus muchos matices desde la violencia entre pandillas a la violencia actual?

Pablo Faraón, el personaje principal, tiene un poquito de mí. Yo crecí en un barrio bravo (Del Carmen) en medio de peleas callejeras y campales, las famosas barrio contra barrio. Además yo era muy vago y me sé la ciudad al revés y al derecho (también por mis inicios de reportero). Así que ese conocimiento de la ciudad lo aplique en el Pablo Faraón, policía de Ciudad Juárez.

Que algo raro, además le gusta el huitlacoche y se ve que lo disfruta hasta en los momentos más críticos…

Desde que visualicé a los personajes, yo quería que mi policía se caracterizara por algo, y como es sabido, la mayoría de los agentes policiacos son adictos a algo… Y como a mí me gusta mucho el huitlacoche, pues esa adicción se la pasé a mi personaje, para darle un toque culinario a la novela.

Comentabas que además de ser una novela policiaca, es una novela de amor, que se nota en el afecto de Faraón por su compañera, ¿qué tanto el amor se puede tomar como otra lectura en tu novela?

Tiene varias lecturas, puede colocarse en la parte del librero que tenemos para novelas policías o en la de novelas amorosas, o en las de novela negra. Lo que sí puedo asegurar es que no es una novela del narco, el narco está ahí, pero como un elemento escénico o decorativo. Es más hasta se puede decir que es una novela culinaria o una novela humorística.

Es una narrativa trepidante, a buen ritmo, ¿cómo trabajaste los diversos niveles del lenguaje? Ese lenguaje directo y entretenido…

Esta pregunta es clave, si te fijaste la novela se lee rápido, casi como si estuvieras en medio de una película. Es acción tras acción. Hay pocos momentos de descanso. Puede decirse que hice trampa. Toda la novela la escribía escuchando canciones y corridos del Piporro. Me encanta estepelao (lo entrevisté durante una presentación en Ciudad Juárez, tres o cuatro años antes de que muriera). Soy un fan eterno desde que mi padre ponía sus LP en la casa cuando era un chavalillo. Por eso los personajes fundamentales de la obra llevan nombres y están perfilados con los personajes de sus corridos y canciones. Es un homenaje oculto que le hago a don Eulalio. Y quería que mi novela tuviera esa picardía y esa velocidad. Ese ritmo, que el lector sintiera que lo llevaba por un corrido norteño donde se habla de tragedias, de balazos y de amor. Espero haberlo logrado.

Lea las primeras páginas de Policía de Ciudad Juárez Aquí

— ENTREVISTA POR ISRAEL MORALES