30 de junio de 2014 / 05:14 p.m.

Como en una de las innumerables canciones de desamor que caracterizan la música de México, la selección de ese país seguía padeciendo el lunes la amargura de la derrota ante Holanda, que marcó su adiós de un Mundial en los octavos de final por sexta vez consecutiva.

Pero a diferencia de la desesperanza que también es sello de las canciones rancheras, el futuro no luce tan negro para el cuadro azteca.

Los mexicanos parecen víctimas de una maldición que les impide ganar en octavos de final. Han caído tantas veces que incluso los libretos de estas tristes telenovelas comienzan a repetirse.

En Francia 1998, México también dejó ir una ventaja de un gol y perdió 2-1 para quedar fuera ante Alemania.

Otras eliminaciones dramáticas se vivieron en Estados Unidos 1994, cuando Bulgaria se impuso en los penales y en Alemania 2006, Maxi Rodríguez fulminó al Tri con un golazo de volea desde fuera del área, a punto de que terminara la prórroga.

El domingo no hubo alargue, pero fue otra volea, esta vez de Wesley Sneijder, la que comenzó a tejer la tragedia, con el tanto del empate a los 88 minutos. Un polémico penal selló la debacle en los descuentos.

"Fue parecida la derrota a la de Alemania pero siento más dolor en esta", dijo el volante Andrés Guardado. "Ahí no hicimos una gran fase de grupos y aquí había la sensación de que se podía llegar lejos, pero nos quedamos en el camino otra vez".

A diferencia de otros procesos, cuando generaciones importantes de futbolistas cerraban su ciclo y dejaban grandes huecos, ahora México volverá a casa con la esperanza de que la base joven de este plantel vuelva a intentarlo dentro de cuatro años.

De los 23 seleccionados en Brasil, sólo cuatro parecen descartados como piezas importantes en Rusia: Carlos Salcido, Rafael Márquez, Francisco Rodríguez y José de Jesús Corona, todos arriba de los 32 años.

Salcido, de 34 años, jugó por necesidad ante la suspensión de José Juan Vázquez, y no se sentirá tanto su baja; Francisco Rodríguez fue titular en los cuatro partidos de Brasil, pero en su posición hay jugadores que podrían relevarlo sin problema.

Corona perdió el puesto ante Guillermo Ochoa, quien es más joven y uno de los líderes del vestuario.

La baja más sensible de cara a la próxima Copa del Mundo sería la del veterano Rafael Márquez, quien a sus 35 años lució rejuvenecido en Brasil y no ha querido decir adiós.

Márquez, quien ya jugó cuatro Mundiales, arribaría con 39 años a Rusia y ya no cargaría con el peso que soportó sobre la cancha durante este Mundial.

Fuera de eso, varios jugadores mexicanos tendrían 30 años o menos y estarían en plenitud en el próximo Mundial, como Héctor Herrera, Diego Reyes, Héctor Moreno, Giovani Dos Santos y Javier Hernández. El volante Andrés Guardado tendría 31.

México además ha tenido éxito en categorías con restricción de edad y jugadores que no vinieron a Brasil, como Carlos Fierro de Chivas, podrían recibir su primera oportunidad para el próximo Mundial.

Antes de pensar en plazos tan largos, lo primero que tendrán que definir los dirigentes de la Federación Mexicana de Fútbol es si el entrenador Miguel Herrera sigue al frente del equipo.

Herrera tomó a la selección en circunstancias apremiantes y en seis meses de trabajo le cambió la cara.

"Los proyectos a largo plazo siempre son muy importantes, creo que el cuerpo técnico en general mostró capacidad y ahora se puede armar otro equipo competitivo con mentalidad ganadora", dijo el zaguero Miguel Layún, "Lo más lógico sería que Miguel siga adelante en el siguiente proceso".

El director de selecciones nacionales Héctor González Iñárritu y el presidente de la federación Justino Compeán, han declarado que quieren que el entrenador se mantenga en el cargo.

Pero eso no es garantía que así ocurrirá.

Al igual que ocurrió después del Mundial del 2002, cuando Javier Aguirre dejó a la selección para irse al Osasuna de España, Herrera terminó su acuerdo y el buen papel que hizo con una selección que parecía desahuciada en las eliminatorias generaría ofertas de otros equipos, dentro o fuera de México.

Si Herrera sigue y llega a Rusia, sería apenas el primer entrenador en dirigir a México en dos Mundiales desde Ignacio Trelles en la década de 1960.

AGENCIAS