Reuters
5 de agosto de 2013 / 01:57 p.m.

En una esquina del oeste de Londres se llevará a cabo hoy un hecho histórico a escala biológica y culinaria, cuando científicos cocinen, sirvan y den a probar la primera hamburguesa con carne producida en un laboratorio a partir de células madre.

La hamburguesa in vitro, creada a partir de células madre de res, es el primer ejemplo de lo que, según su creador, podría ser una respuesta a la escasez de alimentos en el mundo y ayudar en la lucha contra el cambio climático.

De acuerdo con un estudio de la Universidad de Oxford, hacer crecer carne en el laboratorio —evitando así la cría de ganado— reduciría significativamente la producción de gases con efecto invernadero y el consumo de agua y energía.

Por otra parte, la producción de carne en laboratorio requiere una fracción de la tierra que se necesita para criar ganado, además de tener la ventaja de que se puede adaptar el contenido de grasas y nutrientes en el producto para adecuarlo a las necesidades de dieta de las personas.

La hamburguesa, que hoy será frita en un sartén y probada por dos voluntarios, es el resultado de varios años de investigación realizada por el científico holandés Mark Post, un biólogo de la Universidad de Maastricht, quien está trabajando para mostrar cómo la carne elaborada en placas de Petri tiene la capacidad de convertirse algún día en una verdadera alternativa a la carne de ganado.

EL PROCESO

A diferencia de un experimento similar que se lleva a cabo en la Universidad de Misuri, Estados Unidos, el equipo de Post no utiliza la técnica de bioimpresión, sino una forma de biofabricación en la que las células madre se multiplican en una estructura especialmente preparada, creando tejidos vivos.

Actualmente, producir una hamburguesa completa usando este método tiene un costo de aproximadamente 300 mil dólares (alrededor de 3.8 millones de pesos); sin embargo, el biólogo holandés asegura que con el tiempo el precio va a caer en picada debido a los avances tecnológicos.

La carne de la hamburguesa fue hecha mediante la unión de cerca de 20 mil hebras de proteínas que han sido cultivadas a partir de células madre de ganado vacuno en el laboratorio que dirige Post.

El cultivo se crea al poner las células en un círculo, como una dona, en torno a un centro de gel nutritivo, explicó el biólogo holandés.

Para preparar la hamburguesa, los científicos combinaron la carne cultivada con otros ingredientes que se utilizan normalmente en este tipo de platillos, como sal, migas de pan y huevos. Se agregó jugo de remolacha roja y azafrán para darle un color natural.

""Nuestra hamburguesa está hecha de células de músculos tomadas de una vaca. Nosotros no las hemos alterado de ninguna forma"", informó Post en un comunicado.

""Para que tenga éxito debe verse, sentirse y esperemos que tenga el sabor de la carne real"", concluyó.