24 de junio de 2013 / 06:26 p.m.

Matthew C. Riddle, profesor medico de la división clínica de endocrinología, diabetes, nutrición de Oregon Health and Science University, Estados Unidos, dijo que de los más de 376 millones de diabéticos tipo 2 en el mundo, el 60 por ciento es obeso no sólo por cuestiones de hábitos alimenticios o falta de ejercicio, sino porque la insulina eleva el peso corporal, sobre todo, cuando esta comienza a inyectarse en grandes dosis por la cantidad de kilos acumulados hasta que deja de tener efecto.

Por lo regular, dijo, el 50 por ciento de las células pancreáticas suelen deteriorarse con el uso continuo de la insulina, "esto nos tiene muy preocupados a los médicos que debemos de elegir el tratamiento correcto para esa persona que tendrá daños irreversibles en sus órganos tarde o temprano".

Por ello, Riddle explicó en entrevista, los estudios dados a conocer en etapa tres de U300 de Sanofi resulta una importante revolución ""tiene dos importantes ventajas, una es que las personas que se inyectan dos veces al día, ahora sólo lo harán una vez con insulina, y la segunda es que mantiene estable los niveles de azúcar altos en la sangre que causen hipoglucemia. Todo esto además tiene el componente de que baja de peso, contrario al resto de las terapias"".

Además de que reduce a una la dosis de insulina inyectable, considerando que algunos se inyectan hasta 100 unidades en 24 horas por el peso y grasa corporal, la terapia U300 entre los pacientes que forman parte del protocolo estudiados (807 con 15 años con la enfermedad, de 60 años en promedio, de diversas partes del mundo, incluyendo México) redujeron la posibilidad de que sufrir los ataques cardiacos, infartos cerebro vasculares, comas diabéticos, y daños renales, porque mantiene los niveles de control de azúcar como los que tendría una persona normal y estable.

La forma de actuar de U300 es muy peculiar, de acuerdo con Matthew C. Riddle y Riccardo Perfetti, médico senior de la división de diabetes de Sanofi. ""Una vez que la solución inyectable ingresa al cuerpo se forma una especie de burbuja de insulina que va liberando, conforme a lo consumido durante el día, la insulina requerida para mantener el azúcar estable. Esta liberación a lo largo de 24 horas es progresiva, es decir, de forma inteligente, detecta lo que el cuerpo requiere y necesita"".

Los estudios de U300 también avanzan para que en lugar de una dosis al día, esta se aplique una vez cada semana, pero todo se encuentra en proceso de investigación.

Algo que llamó la atención en ADA fue el aparato artificial pancreático. Matthew C. Riddle, profesor médico de la división clínica de endocrinología, diabetes, nutrición de Oregon Health an Science University, EU, reconoció que el proyecto resultó de lo más atractivo dentro del congreso internacional, sin embargo, aclaró que este dispositivo está en un proceso muy prematuro y si a caso servirá para controlar a los pacientes con diabetes tipo 1 que es la hereditaria.

""Los científicos se han dedicado durante años a elaborar páncreas artificiales que hace solo las funciones de insulina. Ese es un sueño, pero técnicamente es un proyecto muy difícil y los modelos presentados no están listos para un uso clínico. Tal vez será posible un dispositivo que será viable para algunas personas, no para todos. No para los que tienen diabetes tipo 2, sino diabetes 1"".

Por ello más que esperar los milagros científicos, es urgente políticas de salud en cada nación, para que la gente baje de peso, haga ejercicio, se mida niveles de glucosa.""El prototipo de páncreas esta mas relacionado con un control de la diabetes de manera electrónica, nada es seguro, por eso nada como políticas sanitarias de prevención"".

— BLANCA VALADEZ