4 de marzo de 2013 / 10:27 p.m.

Guadalajara • En los últimos años se ha venido desarrollando una serie de investigaciones que pretende rescatar ciertos aspectos, un tanto olvidados, de la historia del cine nacional, sobre todo cuando son otros los acontecimientos los que suelen protagonizar las recuperaciones.

Así sucede con el cine en tiempos de la revolución, si bien un periodo ya bastante estudiado, pero que aún tiene ciertas aristas por conocerse, como lo ejemplifica el libro En tiempos de revolución (Filmoteca de la UNAM), presentado en el marco del Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG).

De acuerdo con el investigador Ángel Miquel, se trata de un volumen que surge de un conjunto de investigaciones que se están haciendo en México desde hace tiempo, inaugurado en los años 70 por quienes ahora son los maestros y que ahora continúan una serie de investigadores ubicados en universidades de diferentes partes del país.

"El interés por estudiar este periodo, de 1910 a 1916, surgió porque no estaba muy claro qué es lo que había sucedido ahí, cuando se dieron los documentales de las guerras revolucionarias. El acontecimiento tan fundamental para la constitución de nuestra identidad, durante el siglo XX por lo menos, por lo que me parecía que valía la pena aclararlo y establecer de la manera más rigurosa posible cuántas películas se habían hecho, quiénes habían sido sus directores, cuántos días se habían exhibido esas películas, en qué cines habían pasado".

Esos fueron los objetivos primordiales del investigador, quien se dio a la tarea de revisar de forma exhaustiva la exhibición en la Ciudad de México de películas relativas a los acontecimientos revolucionarios, para de ahí deducir una filmografía que diera cuenta de este género que empezó en mayo de 1911 y terminó prácticamente cuando los constitucionalistas tomaron el poder.

Un libro que es importante porque en ese tiempo, la cinematografía empieza a adquirir una importancia propagandística, "el cine, desde sus orígenes, mostró la realidad, pero con la revolución se politizó".

"Las primeras películas de corte abiertamente propagandístico nacen con Madero y eso crea un tipo de cine distinto, interesado, aprovechable por los caudillos o por los presidentes y, simultáneamente, posibilitó el nacimiento de un nuevo género, que es el histórico", en palabras de Ángel Miquel, en la actualidad investigador en la Universidad Autónoma de Morelos.

JESÚS ALEJO SANTIAGO