7 de febrero de 2013 / 06:00 p.m.

México • Con la migración y el mundo educativo como temas principales, se desarrolló la puesta en escena "Bashir Lazhar", bajo la dirección de Mahalat Sánchez y la actuación del histrión, productor y director de teatro, Boris Schoemann, en el Foro del Tejedor.

Presentado la víspera en el foro de la Cafebrería El Péndulo, el monólogo, que se escenificará todos los miércoles durante los meses de febrero y marzo, plasmó también los problemas migratorios y lo que genera el rechazo en particular sobre los árabes que migran a otros países.

Con una sencilla escenografía (un escritorio, una silla y un teléfono), el maestro Schoemann, quien alternará el personaje con Javier Tovar, dejó a un lado la dirección para ser dirigido y mostrar su talento y experiencia actoral en el escenario, donde desplegó su energía.

Schoemann dejó claro que un monólogo no es aburrido, cuando hay un buen argumento y por supuesto una excelente actuación, que no requiere de una gran escenografía, sino lo importante es transmitir el contenido del texto dramatúrgico.

La puesta en escena aborda la vida de Bashir Lazhar, quien no es para nada islámico y que siente que en su país Argelia está muy escabrosa la situación, justamente por las guerras religiosas, y quiere llevarse a su familia ya que su deseo es vivir su amor con su mujer y sus hijos en un lugar donde no tenga miedo.

En Argelia tiene miedo todo el tiempo por lo que sucede, entonces decide irse a Canadá, pero antes de llevarse a su familia viaja a ese país para ver qué lugar va a conseguir ahí y qué trabajo conseguirá.

Sin embargo, mientras está en Canadá, justo antes de que viaje su familia para juntarse con él, es masacrada en Argelia, entonces se queda solo, viudo y sin hijos, para encontrarse en un país extraño. De repente encuentra un mundo educativo que lo hace vivir nuevamente en una escuela primaria, donde solicita trabajo.

Sin tener toda la documentación, es aceptado en la escuela para dar clases en el sexto año y suplir a una maestra que falleció sin saber las causas. Entonces comienza a enseñar con su propio método educativo que en un principio no fue nada fácil, pero con ánimos e inteligencia, logra ganarse poco a poco a los estudiantes.

Descubre el talento de una de sus alumnas al escribir un texto sobre la escuela, a Lazhar le parece excelente y considera que valdría la pena colocar una copia en el muro de la institución o hacerlo llegar a todos los padres, pero esto le ocasiona muchos problemas a tal grado de renunciar como profesor.

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