EFE
23 de julio de 2013 / 03:26 p.m.

El director del instituto, Víctor García de la Concha, aseveró ayer que en un mundo globalizado no hacer copartícipes de la entidad a los países hispanohablantes sería una "equivocación imperdonable".

 

Mérida• Los príncipes de Asturias presidieron hoy una sesión de trabajo del Instituto Cervantes, en la que don Felipe mostró su apoyo a la "gran meta" de esta entidad académica de "iberoamericanizarse".

"Un camino iberoamericano que suma talento, diversidad cultural y variedad lingüística", además de una "fuerte identidad", expuso el príncipe en la reunión, según un comunicado de la institución.

El director del "Cervantes", Víctor García de la Concha, aseveró ayer que en un mundo globalizado no hacer copartícipes de la entidad a los países hispanohablantes sería una "equivocación imperdonable", sobre todo ahora que en algunas naciones rebrotan incomprensiblemente" las acusaciones de "voluntad imperialista".

La Reunión Anual de Instituto Cervantes, que se inauguró ayer y concluirá este jueves en Mérida, cuenta con la asistencia de unos 70 directivos de esta entidad.

Tras las intervenciones de García de la Concha y el príncipe, los directores de los Cervantes de Casablanca (Marruecos), Estambul (Turquía), París (Francia) y Tokio (Japón) expusieron la situación del castellano en esas zonas.

García de la Concha, que recordó que los príncipes llevan varios años asistiendo a la Reunión Anual, explicó en la sesión que son momentos de "crisis" para la institución, pero también de "expansión", de explorar nuevas vías en la organización interna y en el cumplimiento de sus objetivos.

En una comparecencia posterior ante los medios, García de la Concha indicó que los asistentes a la reunión llegaron a la conclusión de que deben de "subir de piso".

No sólo dedicarse a enseñar español de calidad, sino a formar al profesorado de castellano; a evaluar y certificar conocimientos; y a nuevo métodos adaptados a la vía digital, donde ya tienen "miles y miles" de alumnos, agregó.

Posteriormente, el secretario general del Instituto Cervantes, Rafael Rodríguez-Ponga, dio datos concretos sobre la reforma territorial de la institución, con el fin de que los centros de un país no sean autónomos y trabajen mancomunadamente.

A raíz de esta intervención, el príncipe se interesó por cómo funcionarían los centros de capitalidad respecto de los otros, según García de la Concha.

La princesa Letizia, a su vez, planteó cómo se combina el apoyo económico estatal con los recursos que obtiene cada centro gracias a sus actividades, desveló el director del "Cervantes" a preguntas de los periodistas.

Don Felipe destacó en la sesión que el español es el producto del país "con mayor demanda en el resto del mundo" y un "valor en auge" en zonas de Asia y del Pacífico, según un comunicado de la institución.

A su juicio, para aprovechar las oportunidades del idioma "tal vez sea necesario articular nuevas estrategias".

Pese a que son momentos "especialmente difíciles", el príncipe opinó que las reformas que prepara la institución salen de un punto de partida "inmejorable", ya que el acervo de métodos y técnicas didácticas para el aprendizaje del español "es el más importante del mundo".

Además, según don Felipe, el Instituto Cervantes dispone de "grandes ventajas" como que el español sea "una lengua de cultura al menos desde el siglo XIII".

Para García de la Concha, el "Cervantes" "es hoy lo que es gracias al apoyo de La Corona".