31 de julio de 2013 / 12:19 p.m.

Monterrey.- • Una iniciativa escolar fraguada el año pasado se convirtió en el programa Mosaicos, que al momento logró la integración y mejora en la autoestima de 31 jóvenes indígenas que estudian preparatoria o licenciatura en diferentes universidades de Monterrey.

Provenientes de la Mesa del Nayar, serranía ubicada en los estados de Nayarit, Durango y Jalisco, los alumnos se sometieron a talleres que iban desde la práctica del fútbol, danza árabe, arte, fotografía y guitarra, además de visitas recreativas a los puntos más representativos de la zona metropolitana.

Al presentar ayer el balance de estas actividades, los autores del programa Mosaicos -todos estudiantes del ITESM- que forma parte del proyecto Misión Nayar, celebraron el éxito en su cruzada, que permitió a sus compañeros adaptarse a la ciudad.

"Hay 80 mil indígenas en el estado, entonces como ellos tienen un paraguas de limitaciones propias por el hecho de ser indígenas. Mucho fue que pudieran salir al Parque Fundidora, que pudieran ir al Cerro de la Silla, ir a Chipinque (…) no se trata de que los volvamos regios, sino que puedan (subsistir) en el entorno, mientras están estudiando", refirió Enrique David Guerrero, alumno de séptimo semestre en Ciencias Políticas.

La etapa de diagnóstico inició en agosto del año pasado, con el establecimiento de una metodología, y a principios del presente año se cocinaron los pormenores del plan, apoyado por la participación de expertos en la rama conductual.

El período de "clases" arrancó en marzo pasado, cuyos resultados se mostraron en junio con una muestra cultural.

"Después de finalizar el programa piloto, si notamos algunos cambios en ellos, vimos que ya se sentían más seguros", indicó María Julia Castañeda, estudiante de quinto semestre de Periodismo en el ITESM.

La idea final de este programa es que los primeros 31 capacitados regresen a la serranía de Nayarit y transmitan lo aprendido a los que vienen detrás de ellos, en pos de mejorar su situación académica en Monterrey.

"Desarrollamos un manual operativo en donde se concentran todas las actividades detalladas y todos los procesos que se tienen que hacer para que el programa Mosaicos se pueda seguir replicando sin la necesidad de tener a 5 estudiantes de tiempo completo haciéndolo", explicó Mariana Gómezgil, alumna de quinto semestre de Derecho.

Este es apenas uno de los grupos que integran el programa "Jóvenes con Valor" de FEMSA y la agrupación Ashoka, que auspicia diferentes visiones integradoras y de asistencia de alumnos universitarios.

LUIS GARCÍA