3 de junio de 2013 / 02:37 a.m.

 Nueva York • Los bebés nacidos por cesárea son más propensos a convertirse en niños y adolescentes obesos que los nacidos por vía vaginal, según revela un estudio sobre más de 10 mil chicos en el Reino Unido.

Los niños de 11 años que habían nacido por cesárea, por ejemplo, tenían un 83 por ciento más de posibilidades de tener sobrepeso u obesidad que los niños que habían nacido por vía natural, tras considerar factores como el peso materno o la duración de la lactancia.

Esto coincide con los resultados de una reciente revisión de nueve estudios publicados. La cesárea "tendría consecuencias que ignoramos para los niños a largo plazo", dijo la autora principal, doctora Jan Blustein, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York.

Los Centros de Control de Enfermedades de EU estiman que las cesáreas crecieron de uno de cada cinco partos en 1996 a uno de cada tres en 2010.

Blustein aclaró que la magnitud del riesgo de obesidad en los niños "no es enorme" ni debería influir en aquellos casos en los que existe un motivo médico para realizar una cesárea. Pero "una mujer que está pensando en una cesárea opcional debería conocer ese riesgo", dijo la autora.

El equipo de Blustein analizó información de los bebés nacidos en Avon, en el Reino Unido, en 1991 y 1992. Los supervisaron hasta los 15 años de edad. El 9 por ciento había nacido por cesárea y tendían a ser algo más pequeños (unos 56 gramos menos) que el resto, que había nacido por parto vaginal.

Pero a partir de las seis semanas de vida, los bebés que habían nacido por cesárea pesaban más que el resto en casi todos los controles médicos. Eso se aplicó especialmente en los hijos de mujeres con sobrepeso, según publica el equipo en International Journal of Obesity.La tasa de sobrepeso y obesidad en la muestra fue del 31 por ciento a los tres años y del 17 por ciento a los siete y 15 años.

Blustein comentó que los estudios no han podido demostrar que la cesárea sea per sé la causa por la que algunos bebés tienden a engordar. Si es así, su hipótesis apunta a la falta de exposición a las bacterias benévolas en el canal de parto.

"La colonización temprana del intestino con las bacterias sería muy importante. Pero se necesitan más estudios antes de poder explicar los mecanismos de ese proceso", comentó Teresa Ajslev, del Instituto de Medicina Preventiva de Frederiksberg, en Dinamarca.

De cualquier manera, si se identifica la causa real, a los bebés que nacen por cesárea se les podrían administrar dosis de esas bacterias "buenas" para lograr un equilibrio de la flora intestinal.

No obstante, también es posible que las bacterias no tengan nada que ver con la relación entre la cesárea y la obesidad.

"La obesidad es un factor de riesgo materno para indicar la cesárea, de modo que ese es el problema para determinar si se trata de algo real o una cuestión de selección", ya que los padres con sobrepeso son más propensos a tener hijos con sobrepeso.

Reuters