7 de octubre de 2014 / 06:13 p.m.

Los propietarios de equipos de la NFL se reunirán el miércoles para hablar sobre la política de conducta personal de los jugadores, la venta de los Bills de Buffalo y analizar la posibilidad de que haya más juegos internacionales.

Estas juntas son de gran importancia para los propietarios y el comisionado Roger Goodell llega entre numerosos cuestionamientos por la manera en que manejó el caso de Ray Rice y las detenciones de varios jugadores por episodios de violencia doméstica. Aunque los propietarios han respaldado a Goodell para que permanezca en el cargo, también están molestos por las críticas a los recientes tropiezos de la liga.

El énfasis en torno a la responsabilidad social y la política de conducta personal opacarán la aprobación de la venta de los Bills a los propietarios de los Sabres de Buffalo, Terry y Kim Pegula. Se cree que no habrá objeciones a esa operación ya que tres cuartas partes de los dueños votarán a favor de ésta.

Los dueños recibirán información sobre la situación de los estadios en Los Ángeles, las mediciones de audiencia en TV y la asistencia a los partidos. También recibirán información sobre los partidos jugados en Londres —por primera vez, en este año se jugarán tres. La NFL evalúa la realización de más juegos en Londres, quizá a partir de la próxima campaña.

Pero los reflectores estarán puestos en las medidas que tome la NFL para educar a todos sobre temas como el abuso sexual y la violencia doméstica.

Será la primer reunión de la liga luego de que Goodell admitiera que actuó mal al sancionar levemente a Rice por golpear a su entonces novia dentro de un elevador. Luego de una ola de críticas el comisionado anunció penas más graves para futuros casos de violencia doméstica.

Tras darse a conocer el video del golpe, los Ravens de Baltimore despidieron a Rice y Goodell lo suspendió de manera indefinida.

Otros jugadores involucrados en casos de violencia son el running back de los Vikings Adrian Peterson, el running back de Cardinals Jonathan Dwyer y el lineman defensivo de los Panthers Greg Hardy. Los tres están suspendidos pero siguen recibiendo su salario.

AGENCIAS