21 de mayo de 2013 / 11:28 a.m.

Puebla • Investigadores del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), campus Puebla, propusieron 14 usos para utilizar la ceniza volcánica, entre los que destacan desde la elaboración de artesanías hasta la preparación de superficies para pintar o recubrir en la industria automotriz.

Said Robles Casolco, especialista en materiales del Tec de Puebla, aseguró que la ceniza que ha arrojado el volcán Popocatépetl puede representar una oportunidad de negocio, ya que este material sirve para el proceso conocido como Sand Blast, que consiste en un sistema de lanzamiento de materiales abrasivos con aire a presión ocasionando cambios sobre una superficie rígida.

Los restos volcánicos también se utilizan para la remoción de oxidación e impurezas, la limpieza de moldes permanentes para fundición, para el área de diseño textil y hasta para la elaboración de pastas de dientes.

APLICACIÓN INDUSTRIAL

Detalló que gran parte de la ceniza está compuesta por minerales y materia orgánica, sin embargo, hay un dominio de silicio que da la posibilidad de aplicarlo a la industria automotriz.

“"Ese elemento está en más de 60 por ciento (de la ceniza), se trata de óxido de silicio, que es una especie de fibra de vidrio. En este sentido, se puede aplicar para las tapas de las bocinas traseras de los automóviles o para la pintura que utiliza esa industria en los vehículos"”, comentó.

En la industria textil, abundó el experto, se puede ocupar en los pantalones de mezclilla, ya que puede dar desgastes a las telas y distintos tonos.

“"Se puede emplear como una especie de pintura que se utiliza con el propósito de desgastar una tela o dar distintas texturas a la mezclilla"”, detalló.

Agregó que la ceniza volcánica puede aprovecharse hasta en el área de la higiene, ya que también puede ocuparse en partes por millón en la elaboración de pastas de dientes.

“Parte del material volcánico es biocompatible, no tiene ninguna reacción con el cuerpo humano. La característica de la ceniza permitiría ayudar a eliminar el sarro en los dientes. La ceniza no es tóxica —en pequeñas cantidades—, por eso permite múltiples aplicaciones. Lo que no se puede hacer es ingerirlo o usarlo como una crema de manos. Tampoco puede estar en contacto con los ojos porque causa problemas de irritación”, acotó.

Comentó que también hay un área de oportunidad para que en los domicilios o en conjuntos habitacionales se cuente con un lugar de almacenamiento de la ceniza con el objetivo de que las empresas que fabrican blocks o tabiques la recolecten y la integren en su proporción de mezcla en esos materiales de construcción.

“"Con la ceniza volcánica los ingenieros pueden realizar un nuevo producto que tendría una mayor resistencia mecánica y que permitiría solucionar problemas de acabados o limpieza de moldes"”, abundó.

Además, “"combinada con otros materiales puede convertirse en materia prima de artesanías poblanas que suelen exportarse"”, explicó Robles Casolco, quien también es integrante del Sistema Nacional de Investigadores.

Por su parte, el director de carrera de ingeniería civil de ese mismo instituto, Alejandro Pérez Villaseñor, resaltó que la ceniza puede ser ocupada en el rubro de la construcción debido a que el material no es tóxico al contacto

Si ese material se observa al microscopio, abundó, se puede observar que está formado por fragmentos muy finos de roca parecidos al vidrio molido, por lo que es erosivo e irritante, cualidades que tienen un sinfín de aplicaciones.

También destacó que es importante removerla de las viviendas, pues “la ceniza acumulada sobre techos genera una carga sobre éstos, la cual aumenta considerablemente si se humedece o se moja. Debe evitarse entonces la acumulación en techos, barriéndola y guardándola en bolsas, ya que tirarla a la calle puede causar obstrucciones al drenaje”.

Pérez Villaseñor concluyó proponiendo un uso más para la ceniza, ya que “"puede incorporarse a suelos de jardines o macetas debido a que también es benéfica para las plantas"”.

Para qué sirve

-Sellar superficies a pintar o recubrir.

-Remover oxidación e impurezas.

-Quitar pintura y otros acabados.

-Esmerilar vidrio y acrílico.

-Matizar metales no ferrosos.

-Pulir materiales opacos.

-Limpiar moldes permanentes para fundición.

-Avejentar la madera.

-Retirar impurezas de soldadura.

-Renovar partes de maquinarias.

-Elaborar pasta de dientes.

-Remover placas de concreto.

-Obtener material para artesanías.

-Enriquecer la tierra de jardines y macetas.

JAIME ZAMBRANO