11 de marzo de 2013 / 10:36 p.m.

Se trata de la terapia inyectable Pertuzumab que controla el padecimiento en un 80% de los casos.

 

Ciudad de México • Un estudio internacional bautizado con el nombre de “Cleopatra”, que incluyo alrededor de 800 mujeres diagnosticadas con cáncer de mama avanzado de 80 países, reveló que la terapia inyectable “Pertuzumab” logró curar dicha enfermedad degenerativa entre mujeres portadoras del gen HER 2 positivo y que ya presentaban metastasís y, en otros caso, la agresividad de tumor se detuvo por lo que de una condena de vida acortada en meses ya se prolongó a más de tres años con la opción de reinsertarse a la vida laboral y social sin problema alguno.

Gabriel Tellez Trevilla, Jefe del Servicio de Oncología Médica del Centro Oncológico Estatal ISSEMYM (Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios) de Toluca, detalló en entrevista con Milenio que el estudio “Cleopatla”, financiado por Roche, se inició en 2009 con un grupo de mujeres con cáncer de mama HER 2 positivo, considerado el más agresivo porque se disemina en huesos e hígado, ganglios y tejidos linfáticos, hasta causar la muerte.

Se dividió a las 800 mujeres, que ya habían sido diagnosticadas con cáncer avanzado, pero que jamás recibieron tratamiento en dos grupos: 400 recibieron placebo y las otras 400 “Pertizumab” combinado con Herceptin –otro medicamento- y los resultados en este último grupo fue que el 80 por ciento que recibió la terapia siguen vivas, activas, no se han sometido a quimioterapias invasivas ni a cirugías, tampoco se encuentran postradas en cama debido a las secuelas.

De ese 80 por ciento, el 8 por ciento que estaba condenada a fallecer en meses sigue viva y literalmente sanaron, ya no hay presencia del cáncer metastático en su cuerpo y el 20 restante siguió con la enfermedad evolucionando, situación que ahora será motivo de mayor estudio para determinar por qué algunas mujeres respondieron y otras definitivamente no. “Aquí lo interesante es que ese 8 por ciento que se curó lo hizo en un lapso de 8 meses y no han tenido recaídas, siguen en mantenimiento, bajo vigilancia.

“Estos nos anima, porque a pesar del pronóstico tan sombrío alcanzaron la cura absoluta”.La novedad resulta un gran anuncio en la medicina internacional. “La quimioterapia tradicional no discrimina, afecta tanto a células tumorales como sanas, causando un nivel elevado de toxicidad. Esta nueva terapia o molécula dirigida detecta de manera específica al tumor maligno, se le pega hasta inhibir su funcionamiento, hasta aniquilarlo.

Y lo importante es que genera una respuesta inmunológica que interfiere con la célula tumoral hasta morir, se impide su multiplicación y el resto del organismo se fortalece pese a que algunos órganos se vieron afectados. Por eso seguimos monitoreando, puede ser que reaparezca. Haremos estudios a cinco, diez años. Nosotros estamos muy convencidos de que estamos ante la cura del cáncer, que esto es una realidad”, aclaró.

En la investigación Cleopatra (CLinical Evaluation Of Pertuzumab And TRAstuzumab), en el que participaron pacientes enfermas de Canadá, Estados Unidos, de Latinoamérica Brasil, Colombia, México, Argentina, asimismo Japón, China, Australia, y casi todos los países europeos, se comprobó que una vez destruido el tumor cancerígeno, el resto de los órganos ya no siguen siendo afectados, y todo el proceso se revierte, el cuerpo lo desecha y las lesiones desaparecen.

“La célula muere, aumenta la presión hasta reventarla, después viene el proceso propio del organismo de deshacerse de todo esa materia, científicamente y médicamente comprobamos que todas las lesiones ocasionadas con anterioridad sanaron”, precisó, y esto se debió a que el biotecnológico está diseñado específicamente para prevenir el emparejamiento del receptor HER2 con otros receptores HER (EGFR/HER1, HER3 y HER4) sobre la superficie de las células, un proceso que se cree que juega un papel en el crecimiento tumoral y la supervivencia.

La FDA en Estados Unidos y la Cofepris en México, informó, ya aprobaron el tratamiento conocido con el nombre comercial de Perjeta y Herceptin. Se aplica de manera intravenosa durante una hora cada tres semanas, sin necesidad de otros medicamentos. “Si es una terapia cara pero en México se detectan al año 18 mil nuevos casos de cáncer de mama, 5 mil fallecen en ese lapso, y más del 30 por ciento tiene el gen HER2 positivo metastático, sumamente agresivo agiganta las células tumorales, con pronósticos negativos a fallecer en meses”.

BLANCA VALADEZ