23 de octubre de 2014 / 04:52 a.m.

Ya hay nuevos dueños pero los fantasmas siguen siendo los mismos. Atlas tenía la mesa servida para avanzar a semifinales de la Copa MX y pelear el boleto a la final ante Lobos Buap, sin embargo, la historia amarga se repitió para los rojinegros.

Esta noche fueron eliminados por Puebla al igualar sin goles en el tiempo regular y caer 3-4 en tanda de penales. Ni colocar varios titulares ni la condición de local evitaron que se firmara el primer fracaso de Atlas durante este semestre.

Los rojinegros saltaron al campo con carro completo. Tomás Boy utilizó a siete de sus futbolistas titulares en la liga con la intención de garantizar el boleto a semifinales. Los de la Franja intentaron apostaron a dañar en la contra con hombres rápidos como Pajoy y Santos; Loroña era el eje del ataque.

Atlas tomó la pelota y no la prestó. Pero la posesión servía de poco a los atlistas. Tal y como ha sucedido en los últimos encuentros, los Zorros no lograban tener profundidad y creatividad al frente.

Alfonso González, quien esta noche fungió como volante por izquierda, no aparecía en el tránsito del esférico al igual que el colombiano Aldo Leao. Los camoteros se veían cómodos al acecho. John Pajoy creó la oportunidad más peligrosa mediante un tiro libre directo que pasó cerca del ángulo izquierdo de Federico Vilar.

Los Zorros se convirtieron en un equipo predecible. Con toques laterales, pausas y nula explosividad fueron desesperando al Jefe. La pobreza futbolística le alcanzó a Atlas para disparo de media distancia de Amaury Ponce a las manos de Frausto.

El conjunto de Colomos intentó explotar mejor su ataque con el ingreso de Edson Rivera. Pero el trámite del encuentro fue una copia del primer lapso. Atlas manejaba la pelota pero sin idea.

La única vía que encontraron los Zorros para dañar fue mediante el disparo de media distancia, cuando Alfonso González puso a temblar a los poblanos en un zurdazo de tiro libre.

Ambos técnicos buscaron revolucionar su equipo al darle paso a Cuauhtémoc Blanco y Rodrigo Millar. El partido se fue ensuciando con el paso del tiempo. Las faltas, sobre todo de la visita, fue una constante.

A pesar de jugar en su campo, Puebla estuvo más cerca de anotar con un par de disparos de Édgar Mejía y del colombiano Eisner Loboa. La desesperación de Tomás Boy era evidente. El malestar fue tal, que en los últimos cinco minutos Facundo Erpen pidió salir por lesión y el Jefe lo obligó a continuar en la cancha como atacante.

La historia se tuvo que definir desde la tanda de penales donde Rodrigo Millar, Federico Vilar y Amaury Ponce, en muerte súbita fallaron frente al arquero Alfredo Frausto, quien fue la figura no sólo por salvar su portería, sino por anotar el que le dio a Puebla su pase a semifinales donde enfrentarán a Lobos Buap.

RIGOBERTO JUÁREZ