25 de abril de 2013 / 02:31 a.m.

Monterrey • Tadao Ando, el reconocido arquitecto japonés, definió al Centro Roberto Garza Sada con una sola palabra: inspiración.

Inspiración para el estudiante de la Universidad de Monterrey; para el equipo de construcción que levantó el proyecto durante tres años; del carpintero que le dirá a su hijo que él participó en el proyecto, e inspiración para el propio Ando.

"Que el estudiante que entre por esta ‘Puerta de la Creación’ se inspire a ser el mejor del mundo".

Si bien desde hace poco más de un mes ha recibido a los estudiantes, el Centro Roberto Garza Sada de Arte, Arquitectura y Diseño (CRGS) fue formalmente inaugurado la noche del miércoles con presencia de de autoridades universitarias y del gobierno estatal.

"Cuando me propusieron el proyecto, pensé en hacer un propuesta tan atrevida que, a lo mejor, se van a desanimar. Así inició el proyecto", refirió Tadao Ando, apoyado por su traductora.

Horas antes, Ando, premio Pritzker 1995, ofreció una rueda de presa situado en uno de las ágoras con los que cuenta el edificio.

Ahí, ante una corriente de aire helado proveniente de la Huasteca de Nuevo León, Ando habló sobre los retos enfrentados al construir el primer edificio bajo su firma en América Latina.

"Desde el inicio del proyecto pensé en que se pudieran emitir mensajes, desde Monterrey, hacia todo el mundo".

GUSTAVO MENDOZA LEMUS