4 de enero de 2014 / 06:34 p.m.

El pasado se mira en Pumas como una dura experiencia, enseñanzas de lo que no debe volver a ser. La ilusión está bien cimentada, el optimismo aflora en la plantilla. Ahora se buscará que la defensa, el medio campo y la delantera funcionen de manera coordinada, que equipo sea un grupo total.

Martín Bravo, delantero de Universidad, habla claro, el argentino fue de los más señalados, hubo tardes de abucheos para él, pero aguantó firme, entiende la exigencia de la tribuna y no huye al compromiso de revivir la grandeza que se extravió en los últimos meses.

Bravo señaló que el trabajo se ha hecho a tope, pues la meta de todos: directivos, cuerpo técnico, jugadores y el resto del staff está muy clara. "Estamos trabajando para revertir el torneo pasado, si bien el equipo no anduvo para nada, tenemos las ganas de revertir lo que pasó; sabemos que Pumas es un equipo grande y debe estar peleando siempre los primeros lugares. La pretemporada fue muy buena y esperamos comenzar un año nuevo con ilusiones renovadas, con buen ánimo y otra actitud".

La consigna es erradicar por completo las cosas negativas. "No puede ser otro fracaso, el equipo lo sabe muy bien y entrenamos muy fuerte para eso, no queremos volver a pasar por lo que pasamos; estamos haciendo todo lo posible y lo imposible para que el equipo se vea mucho mejor, que se vea más aguerrido, volver a tener esa actitud y eso que nos caracterizaba: ser agresivos, presionar, tener la pelota, estamos recuperando todo eso y el equipo lo está haciendo bien para llegar de la mejor manera al partido contra Puebla".

Bravo dijo que una de las prioridades es que la gente que acuda a CU se marche a casa satisfecha, que los aficionados vean que sus jugadores defienden el escudo a muerte. El primer paso para ello es hacer del Estadio Olímpico una tierra de alto riesgo.

"Queremos recuperar ese protagonismo que siempre tiene Pumas, en casa ser invencibles, que los equipos que venga acá les cueste sacar un punto, ni siquiera tres, esa tiene que ser la mística, en casa hay que volver a ser el equipo fuerte que éramos y al que todos le tienen miedo acá en CU, después, de visitante, tratar de mantener esa mística y recuperar el protagonismo".

Un conjunto agresivo

En los meses recientes, la delantera universitaria tuvo registros para el olvido, los goles escasearon y gracias al arrebato de los jóvenes de la Cantera —Alfonso Nieto y Daniel Ramírez— en el último partido contra Cruz Azul, Universidad se salvó de no acabar como la peor ofensiva de la historia. Bravo tampoco se olvida de ello, una sensación más a cambiar.

"El equipo no generaba demasiado, teníamos una y no la metíamos... son cosas que ya pasaron, cosas para aprender, experiencias que le quedan a uno y de las que hay que sacar el máximo provecho y revertir todo eso, es lo que estamos haciendo, con ánimos renovados y con gente nueva que tiene las ganas de hacer las cosas bien".

Martín no quiere prometer, para él Universidad deberá mostrar con acciones las pretensiones. "Lo mejor es responder a la gente en la cancha". Pero apunta que la afición de Universidad debe tener claro que se matarán por meterse a la Liguilla, "Queremos que la hinchada de Pumas esté contenta".

HIGINIO ROBLES