PATRICIA CURIEL
28 de junio de 2013 / 01:03 p.m.

Ciudad de México• Sin seguir protocolos, con una actitud desinhibida y bromista, entre remembranzas de alguno que otro conocido y ante la expectativa de fotógrafos, reporteros y estudiantes, arribó Gilberto Aceves Navarro (1931) —artista plástico e importante representante del expresionismo abstracto en nuestro país— a la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda, para ofrecer una plática.

Durante casi un mes, con motivo de su 70 aniversario, La Esmeralda organizó pláticas entre ex alumnos y maestros de este centro educativo para que compartieran sus experiencias con las nuevas generaciones. En la conferencia con la que este jueves concluyó este ciclo, Aceves Navarro —quien también fue alumno de esta escuela— advirtió: “Soy un hombre de 82 años y he crecido de otra manera”, y comentó, convencido, que “el fracaso de la educación mexicana, que empieza desde el nivel elemental, es que no hay buenos sistemas educativos, no hay buenos maestros, ni buenos programas.”

Hizo referencia a Erasto Cortés Juárez (1900-1972), grabador poblano de quien dijo que era “dulcísima persona y grabador sensacional. Muy culto, sabiondo de la historia de la gráfica en México y de la historia del país”, para señalar que, a diferencia de lo que antes se estilaba, actualmente se ha perdido el interés de hablar de la historia de México, lo cual ha afectado la educación.

Aceves Navarro, Premio Nacional de Ciencias y Artes 2003, añadió: “Me imagino qué haríamos nosotros si a mí se me ocurre, como en el caso del artista conceptual búlgaro Christo, envolver la catedral: vienen todos los guadalupanos y me despellejan”, en clara referencia a la falta de educación y a que las condiciones de nuestro país son muy distintas a las de lugares en donde se hacen grandes instalaciones.

El artista habló, además, de que la problemática en México cuando los jóvenes salen de las escuelas a buscar una oportunidad es que “quienes manejan los museos y las galerías tiene el criterio de que, al hacer cosas de vanguardia en México, la única vanguardia que se les ocurre que existe es la del extranjero, principalmente la inglesa o la norteamericana”.