6 de noviembre de 2014 / 02:28 p.m.

Un antiguo ejecutivo de la cervecera Anheuser-Busch y un conocido abogado, ambos con experiencia en negociaciones con la NFL, fueron seleccionados por el gobernador de Missouri, Jay Nixon, para analizar opciones que aseguren la permanencia del fútbol americano profesional en San Luis.

Nixon anunció el miércoles el nombramiento de David Peacock, expresidente de Anheuser-Busch, y al abogado Robert Blitz, quienes analizarán el conflicto con el estadio que amenaza con provocar que los Rams dejen la ciudad, y presentar opciones dentro de 60 días.

"Estamos preparados para ver qué opciones tenemos para seguir siendo una ciudad de la NFL", dijo Nixon.

Mensajes enviados a los Rams para solicitar comentarios no fueron respondidos.

Nixon dijo que Peacock trabajó directamente con la liga en temas de anuncios y mercadotecnia cuando dirigía la cervecera y es integrante de la junta asesora del Salón de la Fama. Blitz fue parte del equipo legal que participó en la mudanza de los Rams a San Luis.

Los Rams se mudaron de Los Ángeles a San Luis en 1995, a principios de ese año se inauguró lo que ahora se llama el estadio Edward Jones. La arena se construyó con recursos fiscales y es operada por la Comisión de Convenciones y Visitantes de San Luis.

El acuerdo de renta entre la comisión y los Rams establece que el estadio debe estar entre los mejores de la liga y ese requisito no se ha cumplido. Debido a eso el equipo puede terminar el acuerdo después de esta campaña y mudarse. Ha habido rumores de que regresaría a Los Ángeles.

A principios de 2012 comenzaron negociaciones para mejorar el estadio. La comisión propuso la construcción de paneles de vidrio, terrazas externas y una gran pantalla nueva, mejoras que costarían 200 millones de dólares. Propuso que el club pague la mitad de los gastos.

Los Rams respondieron presentando un plan más elaborado en el que se incluía un techo retráctil, renovación de las butacas y otras mejoras. El club no presentó cálculos del costo pero autoridades de la ciudad estimaron que sería de unos 700 millones de dólares. La comisión informó a los Rams el año pasado que el estadio no sería sujeto a las mejoras que solicitadas por el club.