25 de febrero de 2013 / 01:41 p.m.

El Papa dijo ante 200 mil personas que Dios le ha llamado a dedicarse todavía más a orar y meditar, y continuará sirviendo a la Iglesia de un modo más adecuado a su edad y fuerza.

Antes de hacer efectiva su renuncia, el Papa rezó su último Ángelus en la Plaza de San Pedro en la que se congregaron miles de fieles que quisieron despedirse del pontífice alemán.

Ratzinger, que en dos meses cumplirá 86 años, quiso aclarar que su retiro “no significa abandonar a la Iglesia, es más, si Dios me pide esto es porque yo podré continuar sirviendo con las mismas condiciones y el mismo amor con el que lo he hecho hasta ahora, pero de un modo más adecuado a mi edad y a mis fuerzas”.

Benedicto XVI eligió para su último Ángelus el pasaje del Evangelio de Lucas sobre la Transfiguración del Señor, en el que relata cómo Jesús se transformó mientras rezaba en una especie de retiro espiritual en el monte Tabor, junto a Pedro, Santiago y Juan.

En la plaza se oyó cantar “Cielito lindo” por mexicanos con trajes típicos de Yucatán.

El próximo miércoles Ratzinger celebrará su última audiencia general en la Plaza de San Pedro para dar cabida a los cerca de 200 mil peregrinos que se espera asistan.

El 28 de febrero, la salida de Benedicto XVI en helicóptero a las cinco de la tarde será retransmitida en directo por televisoras de todo el mundo.

La señal la dará el Centro de Televisión Vaticano, que brindará imágenes únicas del traslado del aún pontífice a la residencia en Castel Gandolfo, donde podrá asomarse a la ventana del palacio para dar su último saludo antes de las ocho de la noche.

Se espera que estos días promulgue el motu proprio para precisar algunos puntos de la Constitución Apostólica sobre el Cónclave para que el Colegio Cardenalicio pueda adelantarlo y elegir a su sucesor.

EFE