21 de septiembre de 2014 / 10:51 p.m.

El mexicano Raúl Jiménez, delantero del Atlético de Madrid, avanzó en su periodo de adaptación a la Liga española y a su equipo en el último partido ante el Celta, del que salió del campo con algunos pitos entre la afición, pero con la confianza de sus compañeros y del técnico Diego Simeone.En el minuto 81, con 2-2 en el marcador, el cuarto árbitro levantó la tabla electrónica con el '11' de Raúl Jiménez y el '22' del italiano Alessio Cerci, una sustitución que un sector del público del Vicente Calderón acompañó con silbidos al reemplazado, titular por tercera vez en esta temporada con el equipo rojiblanco."La gente es exigente como somos nosotros con nosotros mismos. Nosotros queremos ganar, hacer las cosas bien, a la gente no se le puede decir nada, demuestra lo que piensa y nosotros intentamos hacer todo dentro del campo. Raúl dejó todo en el campo, intentó por todos los medios marcar un gol, no pudo y creo que, como dijo 'el Cholo', hay que tener paciencia. Hay que ayudarle", dijo Diego Godín."La mejor manera es dándole para adelante. Es la mejor manera de que el equipo esté fuerte y Raúl pueda sentirse con confianza para darlo todo", continuó el central, que remarcó: "Raúl quiere dar el máximo por el bien del equipo, lo va a seguir dando seguro y seguramente va a marcar muchos goles"."Tiene que aislarse de los pitos y trabajar para cambiarlos por aplausos. Va a ser un jugador importante para nosotros", explicó Gabi Fernández, capitán del Atlético, después del partido en la zona mixta del estadio Vicente Calderón.Palabras de apoyo para el atacante, sobre el que, en determinadas acciones del partido de este sábado, se escuchó murmullo procedente de las gradas del estadio rojiblanco. También hubo algún pito durante alguna jugada en los 80 minutos que permaneció sobre el campo para suplir al croata Mario Mandzukic, baja por una fractura nasal sufrida el pasado martes y de la que fue operado el jueves.La plantilla confía en el delantero como también lo hace el cuerpo técnico, encabezado por el argentino Diego Simeone. "A mí me gustó. Aguantó muy bien de espaldas y tuvo situaciones de gol. Es lo que se le pide a un delantero; aguantarla, tener personalidad para jugar...", repasó el técnico minutos después del encuentro."Ojalá la gente de a poco le empiece a valorar y tendrá que ganarse a la gente con trabajo, dedicación y goles, como lo viene haciendo. Le falta el gol. Eso para un delantero es importante. Hoy lo tuvo (la ocasión para marcar, además de un tanto anulado por fuera de juego) y eso es bueno porque ya se acerca a la situación donde mejor se siente", continuó el preparador del Atlético."Ojalá la gente tenga la paciencia que voy a tener yo seguro", deseó Simeone, quien desde el primer momento ha trasladado al terreno de juego su confianza en el ariete, con protagonismo en las alineaciones y muchos minutos, desde el momento en que aterrizó en Madrid el pasado 14 de agosto tras el cierre de su traspaso.Ese mismo día pasó reconocimiento médico por la tarde y se unió a la expedición del conjunto rojiblanco para viajar a Cádiz para el Trofeo Carranza, del que disputó la final frente al Sampdoria con un triunfo por 2-0. Fue titular y jugó 80 minutos en un encuentro en el que dejó una buena y prometedora impresión en su estreno rojiblanco.Con minutos desde el banquillo en los dos partidos de la Supercopa de España, la Liga le abrió la puerta de la titularidad. Ha formado parte del once en tres de las cuatro jornadas del torneo: ante el Rayo jugó 62 minutos, contra el Real Madrid 63 y frente al Celta, este sábado, disputó 80. En el otro duelo, frente al Eibar en el estadio Vicente Calderón, entró para la última media hora.En total, 236 minutos en esta campaña de Liga. Es el octavo futbolista del equipo que más ha jugado en las cuatro primeras jornadas con un volumen de tiempo similar al de Antoine Griezmann (237 minutos) y sólo superado, además del internacional francés, por seis indiscutibles del once: Miguel Ángel Moyá, Juanfran Torres, Diego Godín, Joao Miranda, Gabi Fernández y Koke Resurrección.

AGENCIAS