CORTESÍA LA AFICIÓN
14 de agosto de 2014 / 02:40 a.m.

Raúl Jiménez viajó esta a España para integrarse al campeón Atlético de Madrid, en una despedida caótica en las instalaciones del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

"Me despido de la gente con mucho cariño", apenas expresó el ya ex americanista en medio del tumulto, ocasionado por los representantes de los medios y originado, principalmente, por los policías, quienes le abrieron paso mediante codazos y empujones.

El papá del futbolista, del mismo nombre, aseguró que su hijo haría declaraciones a los reporteros, pero después de documentar y recibir el pase de abordar fue cuando se armó el alboroto.

Tras obsequiar varios autógrafos a sus fans, se realizó la reunión familiar donde su mamá, Martha Rodríguez, ofreció una plegaria, en la que pidió a Dios el triunfo y la victoria para su hijo.

Enseguida, corearon una porra a Raúl, al tiempo que se daban los abrazos de despedida y entonces empezaron a rodar lágrimas en los rostros de los familiares, y del mismo futbolista.

Entonces, los policías lo rodearon, le abrieron paso hasta conducirlo a la puerta de entrada de abordaje y sólo fue un instante en el que el goleador se paró para decir: "Me despido de la gente con mucho cariño".

Después caminó, pasó por las máquinas de rayos X y se perdió en los pasillos para ponerse en camino, en busca del triunfo con Atlético de Madrid, donde será el tercer mexicano y delantero en vestir el uniforme, después de Hugo Sánchez y Luis García.