REDACCIÓN
12 de septiembre de 2014 / 05:24 p.m.

Contrario a lo que se pudiera pensar, Ray Rice recibió anoche una gran muestra de apoyo en las tribunas del estadio de los Cuervos de Baltimore.

Y es que cientos de aficionados acudieron al partido contra los Acereros de Pittsburgh portando el jersey número 27 del jugador, quien fue despedido del equipo y suspendido indefinidamente por la NFL, tras la difusión de la golpiza que le propinó a su esposa.

"Voy a conservar mi jersey", afirmó una aficionada antes del partido, "no lo voy a intercambiar".

Otra mujer comentó lo siguiente: "Estoy absolutamente, al 100 por ciento, apoyándolo. Lo hago. No tiene nada que ver con su trabajo. No debió haber perdido su trabajo".

En su mayoría, las personas que acudieron con los eran mujeres, pero al igual hubo hombres que se mostraron en contra de lo que hizo, pero también dijeron que debió seguir con el equipo de Baltimore, que por cierto anoche venció sin problemas a los Acereros.