REDACCIÓN
7 de octubre de 2014 / 03:15 p.m.

El debate sobre si gusta o no la forma en que los Rayados están sacando los resultados en este Apertura 2014 es muy grande, pero al final de todo lo único cierto es que el equipo de Carlos Barra ha hecho un arte del saber ganar sin tener el balón en su poder.

De las siete victorias que tiene el Monterrey en el torneo, en cinco de ellas ha tenido menos tiempo en su poder el esférico que el rival, algo que no incómoda a los albiazules, al contrario, parece que hasta lo disfrutan.

Al Pachuca le ganaron 1-0 con el 39% de posesión de balón, a Cruz Azul con 42%, con Querétaro fue 40%, Atlas 34% y al Bicampeón León con apenas el 29%.

En sus otros dos triunfos, contra Leones Negros y Puebla, sí tuvieron más tiempo el balón que el rival, 59% y 54%, respectivamente.

Pero, ¿qué pasó en los partidos que no ganó? Con Santos empató sin goles y tuvo el balón un 65%, con Veracruz perdió 2-1 y tuvo un 44% la pelota, con Toluca cayó 1-0 y un 48%, mientras que con Xolos rescató el 1-1 en tiempo de compensación y tuvo el partido con mayor tiempo de posesión, con un 70%.

"Estoy convencido que esto se juega a ganar y vamos a buscar la forma más agradable de hacerlo, pero seguimos en la búsqueda. No siempre hemos jugado al contragolpe, lo cierto es que queremos aprovechar las condiciones de Dorlan.

"La gente va a tener su razón, es libre de escoger su forma y a los aficionados buscamos darles la satisfacción, pero también te va a pedir resultados y es lo que el plantel está dando", expresó Carlos Barra antes del partido contra Tijuana.

Está claro que Rayados sabe lo que tiene hoy que da resultados y lo está aprovechando al máximo, siempre y cuando las condiciones del partido se pongan a su favor y es ahí donde aparece la contundencia y claridad de un Pabón que sabe que hacer con la pelota.

Podrá gustar o no, pero la única realidad que hoy vale en el Monterrey es que la suma de puntos, 23, tras 11 partidos ratifica que no necesitan tener la pelota para ganar y en esto el equipo regio se ha convertido en un auténtico artista.