10 de julio de 2013 / 01:55 p.m.

México • Luis Buñuel (Calanda, España, 1900-Ciudad de México, 1983) es un cineasta que permanece vivo, ya que sus filmes siguen inspirando y cautivando a creadores, cineastas, literatos y artistas plásticos, aun a 30 años de su fallecimiento.

Para evocar su memoria y su impresionante legado, el próximo jueves se anunciará que la casa donde habitó el polémico director cinematográfico en la colonia del Valle (Cerrada de Félix Cuevas 27), en la Ciudad de México, reabrirá parcialmente sus puertas al público como un centro cultural para fomentar la relación cinematográfica entre México y España.

A Buñuel, creador español que en 1946 llegó a México y en donde hizo sus mejores películas, se le recordará con una exposición retrospectiva sobre su vida y su obra, integrada con fotografías que evocan los momentos más significativos que marcaron su trayectoria, y que pertenecen al Centro Buñuel de Calanda, España, dirigido por Javier Espada.

La función del nuevo centro cultural, además de organizar actividades como conferencias, talleres, encuentros y exposiciones, será servir como una residencia, pues contará con varias habitaciones para investigadores, precisa Carmen Carrara, subdirectora de la Filmoteca de la UNAM, quien está a cargo del guión museográfico de la casa de Buñuel.

El inmueble depende de la Embajada de España, pero en breve se firmará un convenio con la UNAM para que esta institución tenga una participación activa en el funcionamiento del espacio cultural.

Si bien en 2011 la casa de Buñuel fue inaugurada como espacio cultural con la exposición Viridiana. 50, tuvo que cerrar para someterse a las típicas obras de restauración y acondicionamiento, entre ellas la instalación de un elevador para discapacitados.

La readecuación del inmueble es un proyecto que va poco a poco, sobre todo por la crisis económica que atraviesa España; todavía falta equiparla, pero el proyecto financiado por el país ibérico sigue adelante.

“La museografía contará con una vitrina que exhibirá las latas de la película de Los olvidados, entre ellas la del segundo final de la cinta, que se encontró en las bodegas de la Filmoteca de la UNAM; además, el documento que reconoce al filme como Memoria del Mundo por la parte de la Unesco. Ahorita será algo sencillo, porque falta mucho por hacer en la casa, pero queremos darla a conocer. Empezaremos con unos talleres que darán reconocidos cineastas, así como con la instalación de una mediateca y una biblioteca”.

Admirado en Hollywood

Como un transgresor en su época, el cineasta sigue atrapando a los escritores, pues recientemente se han publicado dos libros acerca de él. El primero, El banquete de los genios. Un homenaje a Luis Buñuel, de Manuel Hidalgo, quien se basó en la famosa fotografía en la que Luis Buñuel aparece con Alfred Hitchcock y con otros famosos directores de Hollywood durante una comida que le ofrecieron en su honor.

“Es un libro que habla de esa reunión registrada en noviembre de 1972 en Beverly Hills, en la casa de George Cukor. Fue la primera vez que reconocidos cineastas se reunieron para rendir homenaje a Buñuel; eso demuestra que los grandes de Hollywood, como Cukor, John Ford, Alfred Hitchcock, William Wyler, Billy Wilder, George Stevens, Rouben Mamoulian, Robert Wise y Robert Mulligan lo admiraban”.

El segundo volumen es de Víctor Fuentes y lleva por título Buñuel, del surrealismo al terrorismo. Se trata de una reflexión sobre el cine del director aragonés y las distintas facetas de su obra cinematográfica, desde el análisis del guión de la que iba a ser su primera película, Goya, de 1926, hasta el texto que tenía previsto para un último filme que no llegó a realizar: Agón, 1979.

 

HALLAZGOS DE UNA OBRA

Por extraño que parezca, continúan surgiendo nuevos elementos alrededor de la obra de Luis Buñuel, asegura el cineasta Javier Espada, director del Centro Buñuel de Calanda, España.

“Estos hallazgos me sorprenden pero, sobre todo, me apasiona poder contribuir al conocimiento de la obra de Buñuel. Estoy investigando concretamente la película Nazarín, y localicé como 200 fotografías tomadas por él mismo buscando locaciones. Esto habla de la importancia que le daba a la película aunque también habla del rigor con el que trabajaba. Eso le permitió tener una cierta libertad en una industria como la mexicana”.

Las fotografías las tomó en Morelos, en los pueblos donde se rodó ese filme, donde el protagonista, Paco Rabal, es un párroco que enfrenta una serie de peripecias.

Espada, quien está en México para presentar su película Una mujer sin sombra, basada en la vida de Asunción Balaguer, dice que también se desconocía que Buñuel había hecho la adaptación de la novela Rosenda para el guión de la película que fue rodada en México.

LETICIA SÁNCHEZ MEDEL