25 de octubre de 2014 / 07:03 p.m.

El gran duelo que se preveía en la semifinal del torneo de Valencia entre David Ferrer (1) y Andy Murray (3) respondió a las expectativas, aunque el escocés fue ligeramente superior al español, sobre todo en los momentos clave, lo que le permitió llevarse el triunfo por 6-4 y 7-5, tras 2 horas.

Murray fue el que llevó la iniciativa del encuentro e incluso en el arranque del segundo set parecía que lo iba a solventar por la vía rápida, tras disponer de un 3-0 con dos roturas a su favor, pero ahí surgió el espíritu indomable de Ferrer para meterse de nuevo en el partido y pelear con opciones para forzar una tercera manga.

El de hoy era el tercer duelo entre ambos en las últimas semanas. Ferrer se impuso en Shanghai y Murray en la final de Viena del pasado domingo, en dos disputado partidos en los que fue necesario recurrir al tercer set. Pero en la semifinal de hoy, el escocés pudo evitarlo gracias a su efectividad en los momentos decisivos.

Murray saltó más centrado a la pista que David Ferrer y logró un 'break' de inicio, que dada la igualdad que se preveía entre ambos, acabó resultando definitivo para la suerte del set. El británico, muy rápido de piernas, se defendía a la perfección de los ataques de Ferrer y mantenía con suficiencia su servicio.

La única oportunidad de Ferrer llegó en el décimo juego, cuando Murray sirvió para cerrar la primera manga. Ahí dispuso de su primer punto de quiebre, pero tres grandes saques del británico le dieron el set.

La segunda manga arrancó exactamente igual que la primera, con una rotura a favor de Murray en el primer juego, lo que supuso un duro golpe a la línea de flotación del español que pareció irse por momentos del partido.

En el tercer juego fue capaz de enjugar un 0-40, pero Murray no desaprovechó su cuarto punto de rotura en el juego para lograr un segundo 'break' y ponerse con un 3-0 que parecía definitivo para la suerte del partido. Ahí apareció el mejor Ferrer. Cuando nadie apostaba ya por él, resurgió de la nada y se apuntó cuatro juegos consecutivos que le metían de nuevo en el partido.

La bola le corría más profunda al alicantino ante un Murray sorprendido y más errático que comenzó a temer por un triunfo que ya tenía en la mano.

La clave del set y puede que del partido estuvo en el 30-40 que tuvo el español en el octavo juego que le pudo poner con 5-3 y servicio, pero Andy sacó a relucir su calidad. Fueron los mejores momento del partido, con intercambios de golpes muy intensos y dosis de gran tensión en la pista de El Ágora.

Murray apretó el servicio de Ferrer en undécimo juego y, en el tercer punto que dispuso, logró romper el saque de su rival y disponer del suyo para cerrar el partido.

De nuevo apareció el carácter guerrero del español que tuvo hasta tres puntos para forzar el 'tie break', pero un inspirado Murray sacó a relucir su talento para sobreponerse y apuntarse el triunfo que le abre las puertas de su segunda final en Valencia, donde ya ganó en 2009.

AGENCIAS