23 de octubre de 2014 / 12:51 p.m.

Una semana después de cumplirse diez años de su debut con la elástica del primer equipo del Barcelona, el argentino Leo Messi puede convertirse este sábado en el máximo goleador de la historia de la Liga ante el Real Madrid, su víctima favorita.

Al 'diez' azulgrana el destino le ha brindado la oportunidad de superar las 251 dianas de la leyenda del Athletic Club de Bilbao Telmo Zarra en el Santiago Bernabéu, un escenario donde ha anotado doce goles.

Con el tanto marcado la pasada jornada ante el Eibar, el jugador rosarino suma 250 goles y, con tan solo 27 años, roza con la yema de los dedos el récord que atesoraba el jugador vasco desde 1955, año en el que se retiró del fútbol profesional.

Para pulverizar la hazaña de Zarra, Messi tendría que hacer dos dianas en Chamartín, algo difícil pero no imposible para el máximo goleador de la historia de los clásicos.

Y es que de los 21 goles marcados al eterno rival, doce se han producido en territorio blanco. A Messi solo le falta anotar de cabeza en el Bernabéu. Ha celebrado goles de jugada (8), penalti (3) y de falta directa (1). También ha conseguido dos dobletes (2009 y 2011) y hasta un 'hat-trick', en su última visita este mismo año bajo las órdenes del entrenador Gerardo 'Tata' Martino.

Más lejos queda su debut liguero ante el Espanyol. Desde aquella noche del 16 de octubre de 2004, Messi ha jugado un total de 285 partidos -ocho más que Zarra-, por lo que su media goleadora (1,14 tantos por partido) es ligeramente superior a la del jugador rojiblanco (1,10).

No obstante, su primera diana en la Liga tardó unos meses en llegar. Fue el 1 de mayo de 2005 ante el Albacete, en el Camp Nou.

El equipo entrenado por Frank Rijkaard necesitaba la victoria para dejar casi sentenciado el título liguero y Messi aprovechó la asistencia de Ronaldinho para batir al meta Vallbuena con un brillante globo y cerrar la victoria (2-0).

Fue el primero de los 250 tantos que ha anotado hasta la fecha, unas cifras que crecieron de manera exponencial con la llega de Pep Guardiola en el banquillo, quien decidió que el rosarino debía dejar la banda derecha para ocupar la posición de 'falso' delantero centro.

Así, de los 31 goles anotados en sus cuatro primeros campeonatos ligueros, pasó a sumar 138 tantos en las cuatro temporadas que estuvo bajo las ordenes del técnico de Santpedor, una dinámica que se repitió con Tito Vilanova en el banquillo, anotando 46 tantos fundamentales para que el Barça se alzara con el trofeo.

Con la llegada de Luis Enrique Martínez, Messi también tiene libertad de movimientos, si bien es cierto que juega más descolgado del área. Quizás por ello el internacional albiceleste acumula en la Liga la misma cifra de asistencias y goles (7), muy lejos, por el momento, de los quince de Cristiano Ronaldo.

Ahora bien, el portugués -con 192 goles- sigue lejos de los 250 de Messi, que de superar a Zarra en el Bernabéu no está nada claro que la Liga le tenga preparado un homenaje. Pero a Messi es parece no obsesionarle. "Lo importante es ganar al Real Madrid, no el récord de Zarra", subrayó tras el último partido contra el Ajax.