8 de mayo de 2013 / 03:28 p.m.

Una delegación del Estado de México regaló hoy al papa Francisco varias artesanías confeccionadas por indígenas de esa entidad, al finalizar una audiencia general en la que participaron más de 80 mil personas en la Plaza de San Pedro.

Durante el "besamanos", el momento de saludos personales, el pontífice se acercó al grupo presidido por el enviado del presidente mexicano Enrique Peña Nieto, Roberto Herrera; por los hijos del gobernador mexiquense Eruviel Avila Villegas y por tres artesanos.

Tras recibir un cáliz de plata con su escudo papal, unas vinajeras de vidrio con su charola, una estola bordada de colores blanco y rojo además de una campana de plata, Jorge Mario Bergoglio agradeció con entusiasmo.

A la audiencia debió asistir el mandatario Ávila pero se vio obligado a suspender su participación porque en la madrugada de este miércoles partió de regreso a México para ocuparse de los damnificados por la explosión de una pipa de gas en el municipio de Ecatepec.

En el encuentro sí participaron tres de sus cuatro hijos, quienes entregaron al líder católico dos cartas: en una le informaron sobre el accidente y en la otra le extendieron una invitación oficial a visitar el estado.

Francisco pudo también admirar los colores de los trajes típicos de los danzantes mexiquenses ya que cuatro de ellos, enfundados con enormes penachos, se colocaron muy cerca del atrio de la Basílica de San Pedro desde el cual el papa presidió la audiencia.

Más tarde los hijos del gobernador, acompañados por Herrera y por la secretaria de Turismo del Estado de México, Rosalinda Benítez, se reunieron brevemente con el "número dos" del Vaticano, el cardenal secretario de Estado Tarcisio Bertone.

Al purpurado le obsequiaron una reproducción en pequeño de un "árbol de la vida", una de las tradicionales artesanías mexiquenses.

— NOTIMEX