REDACCIÓN
30 de julio de 2014 / 04:56 p.m.

"No me encontraba muy bien al descanso. Traté de hacerle una entrada a alguien, me estiré demasiado, me relajé y umm...Tuve suerte de que había llovido y pude hacer algo al respecto pero fue embarazoso. Fue durante el Mundial de 1990 contra Irlanda. Me puedes ver frotándome contra el suelo como un perro tratando de limpiarme.Fue la experiencia más horrible de mi vida", mencionó Lineker.

“Nunca tuve tanto espacio en un partido después que hice eso”, admitió el ex jugador del Barcelona.