10 de marzo de 2013 / 10:15 p.m.

México • De la escritora Rosario Castellanos se han escrito infinidad de páginas, pero poco se conoce de su vida cotidiana, en especial de esa parte íntima que definió su personalidad y su manera de entender a la literatura, lo que de alguna forma se propició durante la mesa Rosario Memorable, celebrada en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.

Una oportunidad para que dos amigos de la autora de Balún Canán, como Dolores Castro y Raúl Ortiz y Ortiz, trajeran al presente algunas anécdotas de lo que les tocó compartir, pero en especial para destacar la brillantez de una voz literaria que aún mantiene su vigencia.

“"Rosario se interesaba en la política, en la literatura, pero sobre todo en prodigar su sabiduría, su agilidad mental, su interés en mantenerse al día respecto a los clásicos de la literatura, ya fuera Eurípides, Sófocles, que de Gore Vidal o Truman Capote"”, recordó Ortiz y Ortiz, quien mantuvo una estrecha amistad con Rosario Castellanos desde 1961 hasta el momento de su muerte, incluso se encargó de enseñarle inglés a la escritora antes de aceptar el cargo de embajadora de México en Israel.

Con la poeta Dolores Castro, la amistad fue de sus años de estudiantes: acudieron juntas al tercero de secundaria y a la preparatoria, se separaron un tanto en la licenciatura, ambas en carreras diferentes, pero siempre se mantuvieron unidas, por lo que se consideraban las mejores amigas.

“"La primera forma de acercamiento no fue la literatura, fue que ella recordaba Comitán y anhelaba volver; y yo recordaba Zacatecas y me sucedía lo mismo. Ambas provincianas nos reuníamos a platicar primero de ello.

“"Ella se distinguió porque tenía una inteligencia extraordinaria. Siempre tuvo 10 de promedio y no le podían poner más. Recuerdo que cuando salimos de la preparatoria, la que era nuestra directora le dijo: ‘Rosario, tiene usted una inteligencia privilegiada, sólo espero que no sienta usted que es superior a los demás’. Y dijo Rosario: ‘no siento’."”

La mesa Rosario Memorable sirvió para presentar un libro homónimo, publicado por el Instituto Nacional de Bellas Artes y el Gobierno de Chiapas, en el que se reúnen ensayos de Dolores Castro, el poeta chileno Rodrigo Landaeta, el traductor japonés Toshiya Kamei y Nedda G. de Anhalt, conversaciones entre ésta última y Raúl Ortiz y Ortiz, amén de algunas cartas enviadas por Rosario Castellanos, las cuales permanecían inéditas.

JESÚS ALEJO SANTIAGO