7 de junio de 2013 / 02:44 p.m.

Londres• Reino Unido manifestó estar arrepentido por el abuso a los kenianos por parte de las fuerzas coloniales durante la insurgencia Mau Mau en la década de los 50 y anunció un paquete de compensación, para más de 5 mil 200 sobrevivientes, valorado en un total de 20 millones de libras (23.56 millones de euros).

El acuerdo, alcanzado después de que tres kenianos ancianos, víctimas de tortura, ganaran en octubre el derecho a demandar al gobierno de Reino Unido, podría animar a las personas de otras antiguas colonias a realizar reclamos sobre los agravios que datan de la época del imperio.

“El gobierno británico reconoce que los kenianos fueron objeto de tortura y otras formas de malos tratos a manos de la administración colonial”, dijo en el Parlamento de Londres el secretario de Asuntos Exteriores, William Hague.

“Las autoridades del país lamentan sinceramente que estos abusos tuvieran lugar y que lastraran el progreso de Kenia hacia la independencia”.

Reino Unido alcanzó un acuerdo con los abogados de las víctimas. El paquete, valorado en total de 19.9 millones de libras, incluyó una indemnización para 5 mil 228 demandantes.

Londres también pagará un nuevo monumento en Nairobi a las víctimas de la tortura y malos tratos durante la era colonial.

“Es un gran día para nosotros, para las personas Mau Mau”, dijo Gitu Wa Kahengeri, secretario general de la Asociación de Veteranos de Guerra Mau Mau.

“Es una confirmación de que fuimos combatientes de la libertad y no terroristas. Hemos estado esperando mucho tiempo para escuchar a los británicos decir ‘lo que hicimos en Kenia estuvo mal’”.

La denominada Emergencia de Kenia ocurrida entre 1952 y 1961 fue uno de los episodios más traumáticos del mandato colonial británico en África.

Los rebeldes Mau Mau que luchaban por la tierra y por el fin del dominio de Reino Unido atacaron objetivos británicos, causando pánico entre los colonos y alarmando al gobierno de Londres.

Miles de rebeldes fueron asesinados por las fuerzas coloniales, y los aliados kenianos, alrededor de 150 mil personas, muchos de ellos sin relación con los Mau Mau, fueron detenidos.

Las acusaciones

Los tres kenianos que llevaron al gobierno británico a los tribunales fueron sobrevivientes de campos de detención.

El gobierno británico trató durante tres años de bloquear las acciones legales de Paulo Nzili, Wambugu Wa Nyingi y Jane Muthoni Mara, quienes ahora tienen entre 70 y 80 años, pero el Tribunal Supremo dictaminó en octubre que tenían el derecho de demandar por daños.

Nzili fue castrado durante su detención, Nyingi sufrió graves palizas durante nueve años cuando fue detenido sin cargos y Mara padeció abusos sexuales, incluyendo una violación en la que se utilizó una botella de refresco llena de agua hirviendo.

“Es una historia masiva encubierta y 50 años después se ha hecho justicia. No sé si habrá otro caso como éste”, dijo Elkins.

Es probable que el paquete compensatorio sea examinado muy de cerca por otros que se quejan de abusos de derechos humanos durante la época del imperio británico, aunque Hague dijo que creía que no daría una fuerza adicional a sus reclamaciones.

“Por supuesto que aquellos que sientan que tienen un caso así son libres de llevarlo a los tribunales”, dijo Hague. “Sin embargo (...) no creemos que este acuerdo establezca un precedente en relación con ninguna otra administración colonial”.

Un caso similar que pasó por los tribunales es el relativo a la matanza, en 1948, de 24 civiles malayos desarmados en Batang Kali en lo que después fue el protectorado británico de Selangor.

Un tribunal dictaminó el año pasado que Reino Unido era responsable de las muertes, contradiciendo la posición oficial del Ejecutivo.

En 2008, el periódico The Times informó de que el abuelo keniano del presidente de Estados Unidos Barack Obama, Husein Onyango Obama, había estado encarcelado y fue torturado por los británicos durante el levantamiento Mau Mau. Citó a su mujer, Sarah Onyango, diciendo que fue azotado todos los días.

El reportaje alimentó la especulación de que Obama podría tener una relación fría con Reino Unido a causa de esto, aunque una biografía posterior del presidente puso en duda esta explicación.

REUTERS