13 de enero de 2013 / 05:58 p.m.

México.- En la actualidad, México ocupa el décimo lugar en el consumo de cerveza; los principales consumidores son Alemania, España, Francia, República Checa, Austria, Bélgica, Reino Unido, Dinamarca y Estados Unidos, dijo la historiadora María del Carmen Reyna, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

A propósito del reconocimiento internacional de que goza esta bebida en el mundo, la investigadora realizó el libro Historia de la cerveza en México, en el cual analiza el azaroso camino de esta bebida en el territorio americano; desde su llegada al Nuevo Mundo tras la conquista española, los primeros intentos para su fabricación, la difícil etapa de aceptación durante la época novohispana, y su posterior consolidación durante el siglo XX, tanto en el gusto como en una floreciente industria mexicana.

La especialista de la Dirección de Estudios Históricos (DEH) comenta que pocos saben que el origen de la cerveza se remonta a nueve mil años, en el Oriente Medio, en la región que hoy ocupa Irak, donde era fabricada por los sumerios. A partir de entonces emprendió un largo viaje que, durante varios siglos y numerosos experimentos, la llevarían a perfeccionar su sabor y calidad. Hoy, es una de las bebidas predilectas a nivel mundial, particularmente entre los mexicanos, lo que ha colocado al país en el décimo lugar en el consumo de cerveza.

La catedrática dijo que aunque la cerveza no fue la primera variedad de bebida fermentada que llegó al paladar humano, si fue una de las más antiguas y hoy es, quizá, la más popular del mundo. Luego de indagar en numerosos archivos, la autora comentó que fue en 1542 cuando el rey Carlos V autorizó que en la Nueva España se pudiera elaborar.

La investigadora del INAH mencionó que cuando México se independizó, llegó una ola de inmigrantes europeos y estadunidenses que preferían la cerveza al pulque —que era una de las bebidas principales en el país—, porque éste les parecía que no tenía sabor.

Reyna comentó que las primeras cebadillas se establecieron en la Ciudad de México, preferentemente cerca de algún río, porque se utilizaba mucha agua para elaborar la bebida. Uno de los primeros establecimientos que vendían esta bebida se estableció en lo que hoy es la calle Revillagigedo, a cargo de la familia Cantolla, sin éxito.

Explicó que fue hasta principios del siglo XX cuando empezaron a surgir las grandes empresas cerveceras, como Modelo, fundada por españoles en 1925, cerca del río San Joaquín para tener el abasto del agua necesaria. Crearon los envases de vidrio y las corcholatas, que eran muy prácticas para destaparlos y proteger el líquido.

REDACCIÓN