13 de julio de 2013 / 03:17 p.m.

México • Entre los 25 millones de estudiantes de todo el país que cursan el nivel básico, la Secretaría de Educación Pública (SEP) ha identificado a 190 mil 849 niños y adolescentes superdotados.

Estos alumnos, que representan 0.76 por ciento de la población escolar, son atendidos por la SEP, a través del Programa de Fortalecimiento de Educación Especial y de la Integración Educativa.

“Este un modelo social porque es un mito que todos los alumnos con aptitudes tienen un coeficiente intelectual de más de 130 o 135. La idea de la SEP es repensar quién es un alumno sobresaliente en términos de aptitudes, quién destaca del resto, no solo porque tenga un coeficiente intelectual superior a 130”, señaló Gabriela Tamez Hidalgo, responsable de dicho programa.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera a los niños superdotados con un coeficiente intelectual por encima de los 130 puntos; a diferencia, la SEP define a los niños sobresalientes como aquellos alumnos que destacan significativamente del grupo social y educativo, y por lo tanto tienen un desempeño superior al de sus compañeros en los ámbitos intelectual, social, artístico y psicomotor.

La SEP les brinda atención a través de dos modelos educativos: uno es el enriquecimiento, que consiste en mantener a los alumnos en el sistema escolarizado, mientras enriquecen sus conocimientos de manera complementaria al plan curricular dentro y fuera de la escuela.

El alumno no se separa de sus pares, y además recibe atención en instituciones públicas o privadas especializadas en el desarrollo de las ciencias, las artes y los deportes, como el Instituto Nacional de Bellas Artes y la Comisión Nacional del Deporte, ya que esas disciplinas no tienen cabida dentro de los programas de la SEP.

El otro modelo es la aceleración, conocido como "acreditación y promoción anticipada", que es la entrada temprana a un nivel educativo y la omisión de un grado escolar.

Gabriela Tamez indicó que este modelo tiene implicaciones psicológicas, pedagógicas e incluso legales, por lo que dentro de los 190 mil alumnos atendidos por la SEP en el Programa de Fortalecimiento de Educación Especial, solo 250 niños han sido promovidos de manera acelerada en los últimos tres años.

Por su parte, Andrew Almazán Anaya, presidente de la Federación Mexicana de Superdotación Intelectual, quien también es el psicólogo más joven de México y director del Departamento de Psicología en el Centro de Atención al Talento (Cedat), asegura que en el país se pierde 98 por ciento de las personas superdotadas.

Explicó que si, de acuerdo con la OMS, 3% de la población mundial tiene superdotación intelectual, "hay un millón de niños con sobrecapacidad en México, pero más de 95% no están diagnosticados adecuadamente y por lo tanto sus capacidades no son bien atendidas (…) Ese 95% se pierde si no se diagnostica; pero además, del otro 5% quesí se identifica, se calcula que se aprovecha solo el 2%".

De esa manera, esa cifra de 2% de superdotados, que Almazán Anaya estima que son atendidos, está dentro del rango de los registros de atención de la SEP.

Además, Andrew Almazán indicó que 80% de los niños superdotados sufren de bullying.

"Lo cual es el doble de la población promedio, y esto es por la falta de conciencia social y porque los propios profesores motivan las agresiones, porque tachan al niño de preguntón, el que se adelanta, y los compañeros comienzan a molestarlo también".

De tal forma, el Cedat recomienda a los padres de familia que, ante los primeros indicios, apliquen las pruebas estandarizadas a sus hijos, y de asegurarse que son superdotados, incluso recomienda sacar a los niños del sistema escolarizado, "dependiendo del daño emocional", y acreditar la escuela a través del sistema abierto.

Sin embargo, la funcionaria Gabriela Tamez discrepa de Andrew Almazán respecto a que los niños superdotados estudien en sistemas abiertos.

"La escuela tiene una labor social: no solo tiene que ver con las matemáticas, español o geografía, sino también con la convivencia, aprender a participar, convivir, perder, el aprender a enojarnos, a frustrarnos, pero también a ganar", aseguró.

FANNY MIRANDA