1 de febrero de 2013 / 11:00 p.m.

Se concentrará toda la atención al poeta, traductor y ensayista para un gran homenaje nacional, luego de que no se le llevó a Bellas Artes debido al luto nacional por la tragedia de Pemex.

 Ciudad de México • Los restos del poeta, traductor y ensayista Rubén Bonifaz Nuño serán cremados la mañana de este sábado y se prevé que su destino sea una iglesia ubicada en la calle de Viena, en Coyoacán, dio a conocer Paloma Guardia Montoya, quien durante más de tres décadas se convirtió en su asistente, al grado de que el mismo escritor la definió como su hija adoptiva.

Asimismo, esta tarde se desarrolló una misa de cuerpo presente con un cuarteto de cuerdas, mientras se empiezan a hacer los preparativos para el gran homenaje nacional que se le rendirá al autor de “Los demonios y los días”, cuyos restos no se llevaron al Palacio de Bellas Artes ante la tragedia por la explosión en las instalaciones de Pemex.

De acuerdo con Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Bonifaz Nuño merecía el Palacio de Bellas Artes y cualquier recinto, pero no resultaba deseable que el reconocimiento a una persona como él “quedara deslucido en el contexto del luto nacional y de la tragedia que ocurrió en Pemex, de tal manera que concentraremos toda nuestra atención en el homenaje”.

“Es una gran pérdida para México, es una gran pérdida para la Universidad, para las letras mexicanas y para la difusión de la cultura clásica en nuestro país y en América Latina”, destacó el funcionario.

Tovar y de Teresa señaló que en una conversación con José Narro, rector de la UNAM, se coincidió en la necesidad de organizar conjuntamente un homenaje en el marco que sea más adecuado, ya sea universitario o dentro de las instituciones culturales, para lo cual se buscará que no solo sea un reconocimiento, sino un detonador para el conocimiento permanente de la obra de Bonifaz Nuño.

A la agencia funeraria, ubicada al sur de la Ciudad de México, acudieron funcionarios y escritores como Gonzalo Celorio, Emanuel Carballo, Jorge Ruiz Dueñas, Marco Antonio Campos, Hugo Gutiérrez Vega, René Avilés Fabila o Marco Antonio Campos, por mencionar sólo a algunos.

Ahí, el rector de la UNAM, José Narro, aseguró que para la UNAM y para la inteligencia y la sensibilidad de los mexicanos, se trata de una pérdida de enormes proporciones, “de esas pérdidas que sí debe uno identificar como irreparables, como insustituibles: Rubén Bonifaz Nuño es absolutamente insustituible”.

“Universitario extraordinario: él fue todo con nosotros. Fundador de su instituto, coordinador de Humanidades, doctor Honoris Causa, emérito, miembro de la Junta…

"Él fue un gran maestro, sobre todo un hombre con un sentido maravilloso para ver la vida, para soportar una de las pérdidas más duras para él, el de la visión, y para tener un sentido del humor nunca ofensivo, siempre agudo, siempre certero para escoger las palabras y construir una obra poética extraordinaria, para hablarle a los jóvenes , para hablarle a las mujeres, para hablarle a la belleza y para hablar con los clásicos.”

JESÚS ALEJO SANTIAGO