28 de febrero de 2013 / 04:03 p.m.

Monterrey • Una nueva faceta en la historia de la regiomontana Josefina Niggli se está estudiando. Además de ser novelista y guionista, a partir de 2010 se reveló una actividad hasta ahora inédita: el ser fotógrafa.

Hasta hace algunos años, a Niggli se le reconocía ser una de las primeras regiomontanas en ser traducida al inglés además de ser contratada en Hollywood para series como La marca del Zorro.

Ahora aparece dentro de las 130 artistas visuales que reúne el libro Fotógrafas en México 1872-1960 (Turner 2012) bajo la autoría de José Antonio Rodríguez.

“"¡Esa es la nota para ustedes!"”, comenta emocionado el historiador y crítico de la fotografía mexicana.

Un buen descubrimiento debe de tener una buena historia. Resulta que el trabajo fotográfico de Josefina Niggli (1910 – 1983) se rescató de un pueblo “perdido de México” por un coleccionista norteamericano.

En 2010 se exhiben por primera vez las imágenes en San Antonio, Texas, y a partir de este momento el acervo se volvió material de estudio para José Antonio Rodríguez.

Un pequeño vistazo al trabajo fotográfico de la regiomontana se exhibe en Fotógrafas en México. Cuatro imágenes de una serie tituladas “luces y sombras” son las primeras que se muestran, para después incluir una imagen titulada Beer bottle machine glass factory, fechada en Monterrey en 1945.

“Ella fue una de las que pudimos mostrar más pero dejamos mucho material de lado. Creo que Josefina Niggli debería ser recuperada para la cultura. Es una maestra, está a la altura de Tina Modotti"”, expresa el investigador en entrevista telefónica para Multimedios

MUJERES Y LA LENTE

El ejercicio que se emprendió para Fotógrafas en México 1872-1960 obtuvo su resultado. Cerca del 80 por ciento de las fotografías que aquí se publican son inéditas; y cerca de 30 fotógrafas son rescatadas del olvido.

Si bien la bibliografía sobre fotógrafas mujeres existe, no es tan amplia como lo publicado por los profesionales de la lente masculinos.

“"Sí (aparecen) pero no tanto como al fotógrafo varón. Al final hago una recopilación de documentos, de entrevistas y críticas sobre el trabajo de estas fotógrafas pero no es muy abundante"”, reflexiona el investigador.

La aventura comienza con Alice Dixon, la joven esposa del fotógrafo Augustus Le Plongeon. Aunque el trabajo impreso aparece con el nombre de ambos, investigaciones recientes adjudican a Alice un importante estudio sobre las mujeres de Yucatán a finales del siglo XIX.

Ella iniciará el camino de las mujeres –mexicanas y extranjeras radicadas en el país- hacia el mundo de la fotografía.

María Amparo Hernández, Lola Álvarez Bravo, Sara Castrejón, María Santibáñez, Marianne Goeritz, Frida Kahlo o Mariana Yampolsky son algunos de los nombres que se incluyen en la publicación.

El caso de Tina Modotti es aparte: “"Ella fue, sin duda una gran fotógrafa que dejó escuela en México y que permitió que otras fotógrafas como Miriam Dilhman Aurora Latapí se desarrollen. Con Tina pasó que fue olvidada muchos años, hubo largas décadas en las que no se sabía nada de ella"”.

Rodríguez aclara que su trabajo no es un estudio de género. Al hablar de miradas femeninas o masculinas, lo refiere como “"detalles o matices"”.

“"No sería desde un estudio de género, quizás no diría que existiera diferencias de una mirada masculina o femenina. Creo que hay particularidades individuales determinadas por una cultura"”.

Un caso a estudias –y que se presenta en el libro– es cómo aborda la mujer el tema de lo erótico. La fotografía de Lola Álvarez Bravo sobre un desnudo masculino sería una excepción al tema que se presenta en el libro.

RESCATE A NIGGLI

Para el historiador José Antonio Rodríguez, es tiempo de rescatar el trabajo fotográfico de Josefina Niggli en Monterrey.

“"Creo que es necesario que en Monterrey se estudie la figura de Josefina. Cuando yo vi ese material no lo podía creer… ella es un figurón"”, señaló.

GUSTAVO MENDOZA LEMUS