20 de marzo de 2013 / 02:22 a.m.

La obra del francés Désiré Charnay muestra una toma panorámica de los edificios más antiguos de la Ciudad de México en 1858.

 

México • La fotografía panorámica realizada por el francés Désiré Charnay durante su visita a México en 1858, en la que se muestran algunos de los edificios más emblemáticos de la Ciudad de México, fue restaurada por profesores y alumnos de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM) del INAH.

La obra de Charnay, compuesta de cinco fotografías en blanco y negro, de 199 cm de largo por 29.9 de ancho, tomada aproximadamente hace 155 años, corresponde a la primera imagen panorámica de la capital mexicana de la que se tiene registro, informó el Instituto Nacional de Antropología e Historia del INAH.

De acuerdo con Fernanda Valverde Valdés, coordinadora de Especialidad en Conservación y Restauración de Fotografías de la ENCRyM, en dicha fotografía se pueden observar desde la Alameda, la plaza de Santo Domingo, la Catedral Metropolitana, el Palacio Nacional y San Lázaro.

Las labores de restauración aplicadas a las cinco imágenes fueron realizadas en intervalos entre 2008 y 2012, por las profesoras Estíbaliz Guzmán y Diana Díaz, en compañía de tres generaciones de alumnos de la Especialidad en Conservación y Restauración de Fotografías de la ENCRyM.

Valverde Valdés señaló que las fotografías estaban adheridas por el reverso a una tela colgada, la cual provocó arrugas en las mismas; y en las orillas entre una y otra, que estaban unidas con cinta de pegamento, esta última se volvió amarillenta con el paso del tiempo y ocasionó manchas.

"Además tenían suciedad, dobleces en las orillas y desvanecimiento, a consecuencia de la técnica tan delicada con la que fueron tomadas hace más de 150 años", abundó la especialista.

En relación a la restauración, "primero procedieron a hacer el registro de las condiciones en las que se encontraba cada una (de las fotos), hicieron el diagnóstico de su estado de conservación e identificación de deterioros, y realizaron estudios de fluorescencia de Rayos X y espectrografía infrarroja para determinar los materiales constitutivos de las imágenes", explicó.

Posteriormente se retiró la tela que fungía como soporte de las fotos; luego se limpió cada una de ellas, sin quitar la cera que les fue colocada originalmente, la cual ayudó a su preservación; se retiraron las manchas de los adhesivos, se repararon las roturas y fueron aplanadas por el reverso para eliminar la textura.

Una vez concluidos los trabajos de restauración, las fotografías fueron montadas en materiales 100 por ciento naturales como papel japonés, respaldo de cartulina, hilo de seda, plástico poliéster inerte, hoja de acrílico antirreflejos, espuma de polietileno inerte y cinta de aluminio, para evitar dañar las imágenes.

La fotografía realizada por Charnay, que no tiene una fecha de registro exacto, fue creada con una de las técnicas más antiguas utilizada a mediados del siglo XIX, sobre papel salado, a partir de negativos de colodión sobre vidrio.

"Charnay usó como negativos cinco placas de vidrio que tenían que prepararse para sacar la foto, para ello eran recubiertas con colodión, después se metían en un baño sensibilizador de nitrato de plata y aún húmedas, se introducían en la cámara para sacar la fotografía; inmediatamente después, la placa debía sacarse, revelarse y fijarse la imagen antes de que se secara el barniz de colodión sobre el vidrio", explicó Fernanda Valverde.

"Realmente era toda una faena, dijo, pues no sólo se necesitaba la cámara y todos los materiales químicos para obtener las tomas, sino además, ahí junto debían tener el laboratorio para procesar cada cristal de manera inmediata".

Para finalizar, Fernanda Valverde Valdés dio a conocer que las fotos, junto con el archivo de las tomas digitalizadas, serán entregadas mañana a la Mapoteca "Manuel Orozco y Berra", de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, a la cual pertenecen.

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