21 de febrero de 2013 / 06:02 p.m.

México • Si la colocación de un nuevo retablo en la Catedral Basílica de la ciudad de Zacatecas, encargado a Javier Marín, causó polémica entre los especialistas y la sociedad hace tres años, el término de la restauración de las ocho piezas que desde hace siglos se ubican en el templo de Santo Domingo provocó regocijo.

Y es que Santo Domingo fue intervenido por los especialistas durante cuatro años, cuando se mantuvieron sus puertas cerradas lo mismo para el culto que para turistas en esta ciudad, considerada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Tras el fin de esta tercera etapa de rehabilitación, siempre vigilada por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia, queda pendiente la apertura de un museo de sitio para los más de 40 vestigios humanos que en el curso de las labores se encontraron en el lugar.

La parte civil, encabezada por el gobernador Miguel Alonso Reyes, entregó a la religiosa, el obispo Sigrifredo Noriega, las obras, en las que se invirtieron 11 millones y medio de pesos.

De acuerdo con el primero, la restauración refrenda el compromiso gubernamental de conservar los bienes que forman parte del patrimonio cultural e histórico de los zacatecanos y que serán el legado para las nuevas generaciones. Al recibir los retablos, el prelado agradeció al gobierno estatal se ocupe de restaurar las raíces e identidad del pueblo zacatecano a través de la conservación de los inmuebles que son patrimonio de la humanidad.

El itinerario de la remodelación de Santo Domingo data del 2009, iniciado por gestiones de la entonces gobernadora, Amalia García Medina, y en su totalidad se habrán invertido alrededor de 50 millones de pesos. Entonces se limpió la cantera en la cúpula y las calas para encontrar vestigios de pintura, se restituyeron las piezas de cantera en cornisas, fue intervenida la bóveda del salón anexo norponiente, se impermeabilizaron las bóvedas y fue rehabilitado el drenaje pluvial.

En 2010 se aplanaron los muros de la fachada lateral, se pintaron con cal, liberaron las juntas en mal estado y las piezas de cantera y repusieron piezas dañadas. También se lavó la cantera, restauraron la puerta y ventana del segundo cuerpo de madera en acceso lateral y reforzaron los cimientos de las columnas en las naves.

Igualmente se consolidaron las bóvedas y la cúpula principal, se restauraron los retablos laterales de las vírgenes de Loreto y de Guadalupe, así como las cuatro pinturas de caballete que representan a los cuatro doctores de la Iglesia. Se rescató también la decoración interior de bóvedas.

Última etapa

En esta reciente etapa quedaron restaurados los retablos de San José (en la nave oriente), de Las Ánimas, de la Virgen de la Luz, de la Santísima Trinidad, de las Congregaciones y de San Francisco de Borja. Fueron limpiadas y repuestas las piezas de cantera, y se hizo el retiró e integración de aplanados en la cúpula principal.

Asimismo, se elaboraron calas para detectar pintura decorativa, se consolidaron aplanados, fue limpiada la cantera de la cúpula de la sacristía y el espacio de la antesacristía, y fueron consolidadas estructuralmente las cubiertas y muros, y se eliminaron humedades de los recubrimientos y acabados.

MAURICIO FLORES