5 de mayo de 2014 / 09:30 p.m.

El documento, con folio 1622/2014, detalla lo ocurrido:

"Como a eso de las 2 de la tarde, yo estaba en mi consultorio, que se ubica en las instalaciones del Club Deportivo Chivas, ya era tarde y no había nadie de los jugadores, el señor La Volpe entró a mi consultorio, y cuál fue mi sorpresa, que el señor entró solamente con una toalla enredada a la altura de la cintura. Quise portarme de una manera profesional y no le dije nada.

"Le dije que se sentara... pude ver que no traía ropa interior, al sentarse se le abrió un poco la toalla, ya que abrió las piernas, y alcancé a ver su pene. Me hizo sentir incómoda y no le dije nada, porque el señor La Volpe es una figura de autoridad... seguí con mi trabajo de manera muy profesional, quería evitar algún tipo de problema" declaró Belén Coronado quien explicó que todo ocurrió el 18 de abril, días antes del juego contra Pumas por la jornada 16 de la Liga MX.

"El tratamiento implica tocarle únicamente los pies al paciente; duró aproximadamente media hora. Él hacía muchos movimientos y observaba cómo se subía la toalla, lo miré de reojo y no quería verlo a la cara y empeorar las cosas; la toalla de este señor ya la traía a media pierna, abierta de la parte media y se le alcanzaba a observar su pene.

"Al final de la sesión, a los pacientes se les da un masaje en los pies. Yo me levanté y tomé una crema y le dije al señor que se la iba a aplicar desde la mitad de la pantorrilla hasta el total del pie... Le dije que la sesión había terminado. El señor La Volpe levantó su toalla aún más y su pene quedó sin cubrir y me dijo: masajéame más arriba" aseguró Belén Coronado en su denuncia formal.

"Le contesté que no hacía masajes y me dijo: ¿Qué, te da miedo? Caminé detrás del sillón, esperando que se fuera. Estaba nerviosa y desesperada. Decidí salirme, pero antes fui por mi celular. Tuve que pasar al costado izquierdo del señor, fue así que, aún sentado, sentí un agarrón en la filipina médica, me tenía sujetada con la mano izquierda y me jaló para acercarme, tomó mi mano derecha y me dijo: tócame, tócame, ¿o qué, te da miedo?, jalaba mi mano hacia su pene. En el forcejeo logró que mi mano rozara su pene, sin que yo tuviera la intención de algún tipo de intimidad sexual.

"El día de los hechos, un jugador de Chivas que acaba de entrar al equipo y que viene del Cruz Azul, pero que no recuerdo su nombre, me vio y me hizo un comentario de que traía algo y yo no le quise decir nada porque estaba muy nerviosa.

"El jueves 24 de abril estaba en mi consultorio y en eso se metió el señor La Volpe, cerró la puerta y me dijo: perdóname, escucha, tengo familia, qué necesitas, pero di que no es verdad, que todo es un chismerío, si yo sigo en Chivas te voy a ayudar. Le dije que no necesitaba eso, que no iba a mentir.

"Me dijo: me van a investigar, yo no te golpeé, yo no soy malo. Le dije que lo perdonaba, pero no iba a mentir. Yo me he sentido intimidada, porque La Volpe, por medio de otras personas, me han intimidado al decirme que él tiene mucho poder, que puede hacer que me corran. No es de mi interés llegar a una conciliación con Ricardo La Volpe... Es muy machista y despectivo con las mujeres, por lo tanto no quiero llegar a ningún tipo de arreglo. Es mi deseo interponer formal querella en contra de Ricardo La Volpe".